El icónico meme del perro sonriente entre llamas fue utilizado sin permiso en una campaña publicitaria de la empresa Artisan
Uno de los memes más duraderos de la última década, “This is Fine”, protagonizado por un perro antropomórfico que sonríe mientras todo arde a su alrededor, ha sido el centro de una polémica por uso no autorizado. El artista KC Green, creador de la obra, denunció que la startup de inteligencia artificial Artisan incorporó su arte en una campaña de anuncios sin su consentimiento.
Una publicación en Bluesky mostró un cartel publicitario en una estación de metro que presentaba el dibujo de Green, pero con el perro diciendo: “Mi tubería está en llamas”, y un mensaje superpuesto que instaba a los transeúntes a “Contratar a Ava, la BDR de IA”. Al citar esa publicación, Green afirmó que “cada vez más personas me lo están contando” y que “no es algo a lo que haya accedido”. En cambio, señaló que el anuncio “ha sido robado, como la IA roba”, y pidió a sus seguidores:
“Por favor, vandalícenlo si lo ven”.
La respuesta de la startup y antecedentes polémicos
Al ser consultada sobre el asunto, Artisan respondió que “tenemos un gran respeto por KC Green y su trabajo, y nos estamos comunicando directamente con él”. En un correo posterior, la compañía indicó que había programado una reunión para hablar con el artista. No es la primera vez que Artisan genera controversia con sus anuncios; anteriormente colocó vallas publicitarias instando a las empresas a “Dejar de contratar humanos”, aunque el fundador y CEO Jaspar Carmichael-Jack insistió en que el mensaje se refería a “una categoría de trabajo”, no a “los humanos en general”.

El origen del meme y el precedente legal
“This is Fine” apareció por primera vez en el webcómic “Gunshow” en 2013. Aunque Green no ha renegado del perro sonriente entre llamas (incluso lo convirtió en un juego), está claro que la imagen ha escapado de su control. Green no es el único artista que ha visto su obra viral utilizada de manera objetable. Por ejemplo, el dibujante Matt Furie demandó al sitio de teorías conspirativas Infowars por usar a su personaje Pepe the Frog en un póster; el caso se resolvió con un acuerdo.
Próximos pasos: representación legal y frustración del artista
En una comunicación por correo electrónico, Green indicó que “buscaré representación legal, porque siento que debo hacerlo”. Sin embargo, añadió que
“me quita la motivación tener que sacar tiempo de mi vida para probar suerte en el sistema judicial estadounidense, en lugar de dedicarlo a lo que me apasiona: dibujar cómics e historias”.
Green concluyó con contundencia: “Estos perdedores de IA sin cerebro no son intocables, y los memes no surgen de la nada”.

El caso de KC Green contra Artisan se suma al creciente debate sobre los derechos de autor en la era de la inteligencia artificial, donde las obras virales son fácilmente apropiadas con fines comerciales. La comunidad artística observa con atención cómo se resolverá esta disputa, que podría sentar un precedente para futuras reclamaciones.