Uber apuesta por los datos: su flota humana se convertirá en una red de sensores para vehículos autónomos
Uber ha revelado un ambicioso plan a largo plazo que va más allá del transporte de pasajeros. La compañía quiere equipar los autos de sus conductores humanos con sensores para recopilar datos del mundo real, destinados a empresas de vehículos autónomos (AV) y potencialmente a otras compañías que entrenan modelos de inteligencia artificial en escenarios físicos.
Praveen Neppalli Naga, director de tecnología de Uber, explicó el plan en una entrevista en San Francisco, describiéndolo como una extensión natural del programa AV Labs, anunciado a finales de enero.
La visión: sensores en todos los vehículos
“Esa es la dirección en la que queremos ir eventualmente”, dijo Naga sobre equipar los vehículos de conductores humanos. “Pero primero necesitamos comprender los kits de sensores y cómo funcionan. Hay regulaciones: debemos asegurarnos de que cada estado tenga claridad sobre qué significan los sensores y qué implica compartirlos”.

Por ahora, AV Labs depende de una pequeña flota dedicada de autos equipados con sensores que Uber opera por su cuenta. Pero la ambición es mucho mayor: Uber tiene millones de conductores a nivel mundial. Si incluso una fracción de esos autos se transformara en plataformas móviles de recolección de datos, la escala superaría lo que cualquier empresa individual podría reunir.
El cuello de botella: acceso a datos del mundo real
El factor limitante para el desarrollo de vehículos autónomos ya no es la tecnología subyacente. “El cuello de botella son los datos”, afirmó Naga. “Empresas como Waymo necesitan recopilar datos, escenarios diferentes. Podrías decir: en San Francisco, en esta intersección escolar, quiero datos a esta hora del día para entrenar mis modelos. El problema para todas estas empresas es el acceso a esos datos porque no tienen el capital para desplegar autos y recopilar toda esta información”.

La nube AV y las alianzas estratégicas
Convertirse en la capa de datos para todo el ecosistema AV es una jugada inteligente, especialmente considerando que Uber abandonó hace años sus propias ambiciones de construir autos autónomos. Actualmente, la compañía tiene asociaciones con 25 empresas de AV, incluyendo Wayve en Londres, y está construyendo lo que Naga denominó una “nube AV”: una biblioteca de datos de sensores etiquetados que los socios pueden consultar y usar para entrenar sus modelos.
Los socios también pueden ejecutar sus modelos en “modo sombra” contra viajes reales de Uber, simulando cómo se habría desempeñado un vehículo autónomo sin poner uno en la carretera. Además, Uber planea invertir directamente en estas empresas.
Democratización de los datos
“Nuestro objetivo no es ganar dinero con estos datos”, declaró Naga. “Queremos democratizarlos”. Sin embargo, dado el valor comercial, esa postura podría no durar. Uber ya ha realizado inversiones de capital en numerosos actores de AV, y su capacidad para ofrecer datos de entrenamiento patentados a gran escala podría darle un apalancamiento significativo sobre un sector que depende del mercado de viajes de Uber para llegar a los clientes.