El manifiesto ideológico de Palantir: una defensa polémica de «Occidente»
La empresa de análisis y vigilancia Palantir ha publicado recientemente un resumen de 22 puntos de lo que denomina su teoría fundacional, desatando un intenso debate sobre la ideología que sustenta sus operaciones con gobiernos y agencias de seguridad.

Los fundamentos de «La República Tecnológica»
El documento es un extracto del libro «The Technological Republic», escrito por el CEO de Palantir, Alexander Karp, y el jefe de asuntos corporativos, Nicholas Zamiska. Los autores lo describen como «los inicios de la articulación de la teoría» detrás del trabajo de la empresa, aunque un crítico lo tachó de «no ser un libro en absoluto, sino una pieza de material de ventas corporativo».
El escrutinio creciente y el trabajo con ICE
La postura ideológica de Palantir ha estado bajo mayor lupa, especialmente por su colaboración con la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE.UU. y su posicionamiento como organización al servicio de la defensa de «Occidente». De hecho, demócratas del Congreso han enviado una carta a ICE y al Departamento de Seguridad Nacional exigiendo más información sobre el uso de las herramientas de Palantir en la agresiva estrategia de deportación de la administración Trump.
Los puntos clave del manifiesto
El post de la compañía, publicado sin mucho contexto directo, argumenta que «Silicon Valley tiene una deuda moral con el país que hizo posible su ascenso» y declara que «el correo electrónico gratuito no es suficiente». Entre sus afirmaciones más llamativas:
- Crítica cultural: Señala una cultura que «casi se burla del interés de [Elon] Musk en la gran narrativa».
- Inteligencia Artificial y militarización: Afirma que «la pregunta no es si se construirán armas de IA; es quién las construirá y con qué propósito», advirtiendo que los adversarios no dudarán en desarrollarlas.
- Nueva era de disuasión: Propone que «la era atómica está terminando» y da paso a «una nueva era de disuasión construida sobre IA».
- Revisión histórica: Denuncia la «neutralización de posguerra de Alemania y Japón», afirmando que la «desdentación de Alemania fue una sobrecorrección por la que Europa ahora paga un precio alto».
El ataque al «pluralismo vacío» y la reacción
El punto más controvertido critica «la tentación superficial de un pluralismo vacío y hueco». Palantir argumenta que una devoción ciega a la pluralidad e inclusividad «pasa por alto el hecho de que ciertas culturas y subculturas… han producido maravillas. Otras han demostrado ser mediocres, y peor, regresivas y dañinas».
Tras la publicación, Eliot Higgins, CEO del sitio de investigación Bellingcat, comentó irónicamente que es «extremadamente normal y correcto que una empresa ponga esto en una declaración pública». Higgins fue más allá, señalando que el manifiesto no es solo una defensa de Occidente, sino un ataque a pilares democráticos como la verificación, la deliberación y la rendición de cuentas.
«Vale la pena ser claros sobre quién está argumentando», escribió Higgins. «Palantir vende software operativo a agencias de defensa, inteligencia, inmigración y policía. Estos 22 puntos no son filosofía flotando en el espacio, son la ideología pública de una empresa cuyos ingresos dependen de la política que defiende».
Implicaciones y el futuro del debate
Este manifiesto coloca a Palantir en el centro de un debate más amplio sobre el papel de la tecnología, la ética y la soberanía cultural. Sus declaraciones reflejan una postura que prioriza la seguridad y el crecimiento económico sobre narrativas de inclusividad, desafiando directamente las corrientes predominantes en partes de la industria tecnológica y la sociedad.