La gigante de la movilidad redefine su futuro con una inversión masiva en autonomía
Uber ha comprometido más de $10 mil millones para impulsar su estrategia en el sector de los vehículos autónomos, según análisis de registros públicos. Esta colosal suma incluye $2.5 mil millones en inversiones directas en empresas tecnológicas y otros $7.5 mil millones destinados a la compra de flotas de robotaxis en los próximos años, marcando un giro significativo en su modelo de negocio.

De la ligereza de activos a la propiedad de flotas
La historia reciente de Uber en este campo es de idas y vueltas. Entre 2015 y 2018, la empresa se embarcó en una serie de proyectos ambiciosos o «moonshots», lanzando el desarrollador de taxis aéreos eléctricos Uber Elevate, la unidad interna de vehículos autónomos Uber ATG —reforzada con la adquisición de Otto en 2016— y comprando la startup de micromovilidad Jump en 2018.
Sin embargo, en 2020, Uber optó por desprenderse de estos activos pesados: vendió Uber ATG a Aurora, Jump a Lime y Elevate a Joby Aviation. Pero no cortó todos los lazos; mantuvo participaciones accionarias en todas estas empresas.
La nueva era: posesión de activos físicos
Hoy, Uber está entrando en una nueva fase de inversión en activos pesados, pero con un enfoque distinto. En lugar de desarrollar la tecnología por su cuenta, la empresa parece concentrarse en poseer o arrendar los activos físicos, es decir, las flotas de robotaxis construidas por otras compañías.
«Este nuevo enfoque podría llevarla al mismo punto final», se señala, incluso si difiere de la visión original de su ex CEO Travis Kalanick, quien consideró un error haber abandonado el programa interno de desarrollo de vehículos autónomos.
Inversiones estratégicas y ecosistema en movimiento
Uber ha dispersado su capital en una cartera diversa de empresas de autonomía y movilidad eléctrica. Entre sus inversiones destacan nombres como WeRide, Lucid, Nuro, Rivian y Wayve.
El movimiento en el sector es frenético y Uber no es el único actor. Otras noticias relevantes incluyen:
- Slate, la startup de camionetas eléctricas asequibles, recaudó $650 millones adicionales y planea iniciar producción a fines de 2026.
- Glydways, que desarrolla pods autónomos personales, levantó $170 millones en una ronda Serie C.
- Waymo, propiedad de Alphabet, eliminó la lista de espera para sus servicios de robotaxi en Miami y Orlando y comenzó pruebas en Londres.
- La asociación entre Rivian y Redwood Materials muestra frutos, usando baterías de segunda vida para almacenamiento de energía.
¿Qué significa para el balance de Uber?
Esta estrategia de poseer flotas de robotaxis podría generar ítems de línea interesantes en el balance financiero de Uber en el futuro. Aunque representa un alejamiento de su modelo inicial «ligero en activos», es una apuesta calculada para asegurar su posición en la próxima generación de transporte.
El camino de Uber hacia la autonomía está pavimentado con grandes cheques y una visión renovada sobre la propiedad de los activos que un día podrían convertirse en la columna vertebral de su servicio a nivel global.