Despedida a un patriarca: Jean Alfred Desroches muere en Houston a los 93 años
El pasado 19 de marzo, en la ciudad de Houston, falleció Jean Alfred Desroches, un haitiano-estadounidense cuya historia de vida es un ejemplo de sacrificio, resiliencia y amor familiar. Con 93 años de edad, Desroches deja un legado imborrable a través de sus cuatro hijos, entre ellos Reginald DesRoches, primer ingeniero, primera persona negra y primer inmigrante en ser nombrado presidente de la Universidad Rice en 2022.

Una vida dedicada a la educación y la familia
Nacido el 6 de mayo de 1932 en las afueras rurales de Petit-Goâve, Haití, fue el noveno de diez hermanos. Desde pequeño trabajó en la granja familiar y estudió en la escuela católica L’École des Frères de l’Instruction Chrétienne, donde forjó la disciplina y fe que lo acompañaron toda la vida. Se graduó del Liceo Faustin Soulouque y, tras considerar brevemente el sacerdocio, optó por la docencia. Obtuvo un título en la École Normale Supérieure de Puerto Príncipe y regresó a su pueblo como maestro de escuela primaria.
En 1957 conoció a Marie Thérèse Lanauze, enfermera de Jacmel, con quien contrajo matrimonio el 30 de diciembre de 1958. La pareja se mudó a Puerto Príncipe, donde Desroches ascendió a jefe de oficina en el Ministerio de Finanzas de Haití. Una beca del gobierno francés en 1966 lo llevó a París, donde realizó una pasantía en el Ministerio de Asuntos Económicos, experiencia que lo inclinó hacia la contabilidad.
El salto a Estados Unidos
En medio de las dificultades de la dictadura de François “Papa Doc” Duvalier, su esposa emigró a Nueva York en 1968 para trabajar como enfermera titulada. Un año después, Desroches la siguió con sus cuatro hijos. La familia se estableció primero en Brooklyn y luego en Queens. En Nueva York trabajó como contador para Marubeni America Corporation. Durante su viaje diario en metro desde Queens hasta Manhattan, leía The New York Times de principio a fin, una rutina que reflejaba su interés por la política y los asuntos mundiales.
Como uno de los primeros de su familia extendida en establecerse en EE.UU., Desroches y su esposa abrieron su hogar a familiares recién llegados de Haití, brindándoles alojamiento, orientación y ayuda para encontrar trabajo.
Encuentros con líderes mundiales
Su curiosidad y los logros de sus hijos lo llevaron a conocer a figuras como el presidente Barack Obama y la primera dama Michelle Obama, así como al expresidente haitiano René Préval. Estas reuniones ocurrieron en la casa de su hija Magalie y su esposo Jean-Philippe Austin en Coconut Grove, Miami. “Se iluminaba en nuestra casa”, recordó Austin, médico en Miami. “Le dijo a Maggie que nunca imaginó en sus sueños más locos que su hijo recibiría al líder del mundo libre y al primer presidente negro en su hogar, y que él estaría allí”.
“Admiraba su ética de trabajo, su amor por sus hijos y nietos, y su compromiso con su difunta esposa y mi suegra”, añadió Austin.
El legado de los hijos
Los cuatro hijos de Desroches alcanzaron destacadas posiciones profesionales: Reginald DesRoches, presidente de la Universidad Rice; Lionel, nefrólogo en Nueva York; Magalie, abogada y subcomisionada ejecutiva del Departamento de Diseño y Construcción de la Ciudad de Nueva York; y Pascal, director financiero y vicepresidente ejecutivo sénior de AT&T. Todos atribuyen su éxito al ejemplo de sacrificio y dedicación de sus padres. “Él dio un ejemplo de trabajo duro, resiliencia, dedicación a la familia y humildad”, dijo Reginald DesRoches. “Su legado vive en sus hijos y nietos”.
Últimos años y funeral
Tras jubilarse en 1997, Desroches se involucró activamente en comunidades eclesiales de Florida, como la Iglesia Católica St. Raphael en Lehigh Acres y la Iglesia St. Hugh en Coconut Grove. Después del fallecimiento de su esposa, se mudó a Coconut Grove y, en 2022, a Houston, donde residió en la comunidad de vida asistida Village of Southampton, donde era conocido como “Papi” por su calidez.
Le sobreviven sus cuatro hijos, 13 nietos y una bisnieta, además de numerosos familiares y amigos. Su vida será celebrada con una misa fúnebre en Miami el sábado a las 10 a.m. en la Iglesia Católica Notre Dame d’Haiti, ubicada en el 110 NE 62nd St. La escritora haitiano-estadounidense Edwidge Danticat, amiga cercana de la familia, lo recordó así: “Ya sea compartiendo historias de sus primeras luchas como inmigrante recién llegado durante la cena del domingo o regresando de sus viajes semanales de compras a Port Saint Lucie con fruta fresca para sus vecinos, se movía por el mundo con una generosidad extraordinaria. Trataba a todos por igual, ya fuera jardinero o presidente, y esa fuerza tranquila y gracia lo convirtieron en un gigante a mis ojos”.