Alberto Sierra se declara culpable del triple asesinato en Miami
En una sala de audiencias de Miami, Alberto Sierra, de 42 años, se declaró culpable este viernes de haber asfixiado con una bolsa de plástico a su esposa separada y a sus dos pequeñas hijastras hace casi 14 años. El cambio de declaración no fue resultado de ningún acuerdo con la fiscalía.
“Yes, ma’am,” respondió Sierra tras escuchar a la jueza Marisa Tinkler Mendez enfatizar que enfrenta la pena de muerte. “It’s been 14 years, so …”
Vestido con un overol naranja de recluso, Sierra se puso de pie, superando en altura a su abogada defensora, Joyce Brenner. El acusado enfrenta tres cargos de asesinato en primer grado y secuestro, dos cargos de abuso de un cuerpo humano y un cargo de allanamiento.

La fecha clave del juicio de sentencia
El juicio de sentencia de Sierra comenzará con la selección del jurado el 17 de agosto. Los 12 jurados elegidos para el caso tendrán la tarea de decidir si Sierra debe ser condenado al Corredor de la Muerte de Florida o a cadena perpetua.
Triple homicidio en Flagami: las víctimas
Las víctimas fueron Gladys Machado, de 29 años, y sus hijas Julia Padron, de 8 años, y Daniela Padron, de 4 años. Fueron asesinadas el 10 de noviembre de 2012. Tres días después, un vecino halló sus cuerpos dentro del clóset de un dormitorio en su casa de Flagami, en la cuadra 7300 de Northwest Fourth Street.
La confesión de Alberto Sierra
Interrogado por la policía días después de los asesinatos, Sierra confesó los crímenes. Según su declaración, apuñaló a Machado dentro de su automóvil después de que ella, en su presencia, recibiera una llamada de otro hombre. Luego condujo a Machado y a sus hijas hasta su casa, donde las asfixió con una bolsa de plástico.
Los investigadores señalaron además que Sierra violó a Machado y a Julia después de que ambas ya estaban muertas. Las pruebas de ADN tomadas de Julia coincidieron con Sierra, y las huellas dactilares encontradas en la escena también fueron vinculadas al acusado.
Violencia doméstica y separación: el contexto del crimen
Machado y Sierra, quienes tenían un historial de violencia doméstica, se separaron poco antes de los asesinatos. Machado, madre de tres hijos, se mudó con su abuela en Homestead, mientras que Sierra se quedó con su madre en su casa adosada en Kendall.
La noche de los asesinatos, Machado salió de compras con sus dos hijas y dejó a su hijo de 6 años con su abuela. Según los registros del tribunal, Sierra acompañó a Machado y a sus hijas al Mall of the Americas en el Nissan Altima 2004 color dorado de Machado. Una mujer que vivía en una vivienda tipo efficiency cerca de la casa vio el Altima esa noche, pero dijo que el vehículo ya no estaba a las 11:30 p.m.
El hallazgo del Nissan Altima
El Altima no fue visto de nuevo hasta el 19 de noviembre, cuando oficiales lo encontraron estacionado en un lugar de invitados en los apartamentos Calusa Club de Kendall, en 8810 SW 132nd Ave., frente a la casa de la madre de Sierra. El vehículo estaba estacionado de reversa contra unos arbustos, según la policía, “para ocultar la matrícula”. En el interior, los investigadores hallaron sangre en los asientos del conductor y del pasajero.
Antecedentes y señales de alerta
Los asesinatos ocurrieron cinco meses después de que Sierra saliera de la cárcel por violar la libertad condicional, luego de que la policía localizara un arma de fuego dentro de la casa. Sierra, quien había sido condenado por cargos de drogas y armas, no podía poseer un arma de fuego.
El Departamento de Niños y Familias (DCF) investigó a Sierra porque Julia le dijo a un docente que su padrastro “me mordió con los dientes”. Los investigadores de bienestar infantil determinaron que la mordida fue abuso infantil, aunque la policía de Miami-Dade concluyó que Sierra había mordido a la niña “de manera juguetona”. No se presentaron cargos.

Decisión del jurado: pena de muerte o cadena perpetua
Con la declaración de culpabilidad, el caso avanza hacia la fase de sentencia. El jurado seleccionado a partir del 17 de agosto deberá determinar si Alberto Sierra merece la pena capital o pasará el resto de su vida en prisión. Sigue leyendo para conocer las actualizaciones de este caso en Miami.