Las redes de Epstein en el continente africano
Antes de su muerte en 2019, Jeffrey Epstein cultivó élites y tejió relaciones en toda África. Documentos recientemente divulgados revelan cómo el financiero buscó influir en gobiernos, rescatar a aliados poderosos y acceder a mujeres jóvenes, a menudo con dinero y contactos de alto nivel.
El caso de Karim Wade en Senegal
En 2010, Epstein conoció a Karim Wade, hijo del entonces presidente de Senegal, a través del empresario emiratí Sultan Ahmed bin Sulayem. Wade, apodado el “Ministro del Cielo y la Tierra”, mantenía múltiples carteras gubernamentales. Epstein le ofreció su mansión en Palm Beach y contactos con figuras como el exsecretario del Tesoro Larry Summers y el banquero Jes Staley.
Cuando Wade cayó en desgracia tras perder las elecciones de 2012 y fue acusado de enriquecimiento ilícito por unos $1.400 millones, Epstein intervino. Pagó al menos $500.000 a abogados senegaleses y $100.000 al bufete Nelson Mullins Riley & Scarborough para presionar al Congreso de EE.UU. y al Departamento de Estado a favor de su liberación. “Quiero que mi amigo regrese”, escribió Epstein en enero de 2016. Wade fue indultado en junio de 2016 tras cumplir tres años de prisión.
Intento de acercamiento a Gadafi y los rebeldes libios
Epstein también buscó ser asesor financiero del dictador libio Muamar Gadafi en 2010. Solicitó ayuda al príncipe Andrés de Gran Bretaña (hoy Andrew Mountbatten-Windsor) para concertar una reunión en Trípoli. “Él no sabe dónde poner su dinero”, escribió Epstein. El príncipe respondió: “Libia arreglado”. No se sabe si el encuentro ocurrió.
Tras la caída de Gadafi en 2011, Epstein exploró negocios con los rebeldes. El empresario Gregory Brown le propuso liberar fondos congelados a cambio de comisiones millonarias o acceso a petróleo a descuento. Epstein pidió hablar con Ali Tarhouni, líder del comité financiero rebelde, pero no hay evidencia de que la reunión se concretara.
Proyectos en el Congo y contactos con el poder
En 2011, el lord británico Peter Mandelson contactó a Epstein para evaluar el proyecto “COLIBRI”, un banco en la República del Congo ideado por el exministro de Finanzas Rigobert Andely. Mandelson organizó una reunión en París, pero Andely no asistió por compromisos gubernamentales. Mandelson, arrestado este año por presuntamente pasar información sensible a Epstein, no ha sido acusado formalmente.
Años después, en 2018, Epstein asesoró al empresario nigeriano Jide Zeitlin, entonces presidente del fondo soberano de Nigeria. Zeitlin buscaba adquirir minas de cobalto en la República Democrática del Congo propiedad de Glencore, sujeta a sanciones por vínculos con el oligarca ruso Oleg Deripaska. Epstein le aconsejó cómo sortear las restricciones del Tesoro de EE.UU., pero Zeitlin se distanció tras la publicación de la investigación del Miami Herald a finales de 2018.
La búsqueda de mujeres jóvenes
Epstein no solo buscaba dinero y poder. Los archivos muestran que al menos dos veces estuvo tras la pista de mujeres jóvenes, preferiblemente blancas y menores de 25 años. A través de Nina Keita, sobrina del presidente de Costa de Marfil, Epstein pidió fotos de la hermana de 18 años de una modelo. “Prefiero menores de 25”, escribió. En otro correo, al cazatalentos europeo Daniel Siad, con contactos en Sudáfrica, Epstein ofreció pagar los gastos de viaje de mujeres sudafricanas, pero especificó: “no la morena”.
Keita, ahora ejecutiva en la petrolera estatal marfileña, no respondió a preguntas del Herald. Su abogado amenazó con acciones legales y calificó la investigación de “suposiciones infundadas”.
Un entramado que cruza continentes
Los documentos, publicados en 2025 por el Departamento de Justicia de EE.UU. en cumplimiento de la Ley de Transparencia de Archivos de Epstein, revelan cómo el financiero usó su fortuna y contactos para influir en la política africana, desde Senegal hasta Libia y el Congo. Su muerte en agosto de 2019, mientras esperaba juicio por tráfico sexual, dejó muchas preguntas sin respuesta.