Una empresaria de bienes raíces en vacaciones se convierte en heroína
La empresaria de Miami Gisela Rojas, conocida por sus apariciones en Univision y Telemundo, estaba de vacaciones en Venezuela cuando dos terremotos masivos sacudieron el centro y norte del país el 24 de junio. “El edificio se movía como una baraja de cartas”, relató Rojas, quien se encontraba en su apartamento en Campo Claro, al este de Caracas. No podía mantenerse en pie, rodó de un lado a otro y se lanzó al suelo. La estructura resistió y Rojas y sus hijos lograron bajar por las escaleras a un lugar seguro.
Una tragedia personal: la pérdida de su prima
Su prima, que vivía en La Guaira, no tuvo la misma suerte. Cuando el primer sismo cesó, salió al balcón para ver qué sucedía y la pared se derrumbó durante el segundo terremoto, cayendo siete pisos. Falleció en el acto. Al día siguiente, Rojas, nacida en Caracas, viajó a La Guaira, el estado costero más afectado, a 19 millas al norte de la capital. Lo que encontró fue una escena infernal: miles de edificios reducidos a escombros, gritos de auxilio de personas atrapadas bajo montañas de concreto y sobrevivientes sin electricidad ni internet.
Solidaridad ciudadana ante la ausencia del gobierno
Con más de 2,000 muertos y 11,000 heridos, los equipos de emergencia gubernamentales carecían de maquinaria pesada. Los rescates fueron liderados por ciudadanos. “Rescatamos personas con nuestras propias manos”, dijo Rojas, quien se unió a un equipo de voluntarios que logró salvar a 16 personas, incluidos dos niños, tres días después de los sismos.
“Nunca pensé que tendría el valor de tocar un cadáver y sacarlo con mis manos”
La empresaria pagó a dueños de maquinaria para remover escombros, aunque también encontró contratistas que prestaron sus equipos de forma gratuita. Los motorizados fueron los verdaderos héroes, según Rojas, al referirse a civiles que llegaron desde zonas cercanas para ayudar. La carretera desde Caracas colapsó por la cantidad de personas que intentaban ayudar, por lo que el gobierno la cerró. Ahora Rojas necesita un salvoconducto para llegar a La Guaira.
Labores de rescate y ayuda humanitaria
La Guaira concentra la mitad de los 58,870 edificios dañados en el país, según un mapa de la NASA. El edificio donde Rojas tenía otro apartamento en la ciudad costera fue uno de los que cayeron como fichas de dominó. Sin tiempo para reflexionar sobre las pérdidas, organizó centros de acopio de asistencia humanitaria en la Iglesia San Bernardino y Chacao, dos barrios de Caracas. También se unió a cadenas humanas para retirar escombros en La Guaira, trabajando durante 12 horas seguidas mientras la policía observaba sin ayudar.
Las primeras 48 horas fueron terribles: se dedicó a llevar ayuda desde Caracas, donde las tiendas aún funcionaban pero todo se compraba en dólares. “Compré cosas para los heridos y nadie del gobierno apareció”, denunció. Además, protegió a niños huérfanos de posibles traficantes, un temor advertido por UNICEF.
Llegada de equipos internacionales y un rescate milagroso
Al tercer día, equipos de rescate de El Salvador, México y Estados Unidos comenzaron a llegar. Rojas los transportó en su automóvil a lugares donde había oído voces de sobrevivientes atrapados. El jueves se logró rescatar a Hernán Alberto Flores Gil, un guardia de seguridad que pasó ocho días bajo los escombros, protegido por la caseta de vigilancia donde trabajaba. Un equipo de bomberos de Miami participó en el rescate, trabajando más de 50 horas.
Lo que se necesita ahora
Rojas expresó su preocupación por los damnificados sin hogar y la falta de acción del gobierno. En La Guaira ya funcionan hospitales de campaña y han llegado estudiantes de la Universidad Central de Venezuela. Para quienes deseen ayudar, detalló los artículos más necesarios: pañales para bebés, sardinas, atún, purés de fruta, toallas sanitarias, cepillos y pasta dental, y comida para mascotas.
Se puede contactar a Gisela Rojas al 407-364-3056 o mediante Instagram en @Soygiselarojas.