Esfuerzos de rescate sin precedentes
Las autoridades estadounidenses han priorizado la búsqueda y rescate de personas atrapadas bajo los escombros tras los dos terremotos que devastaron Venezuela. John Barrett, encargado de negocios de la Embajada de EE.UU. en Caracas, declaró en una conferencia de prensa: “Seguimos 100% enfocados en la misión de búsqueda y rescate”, subrayando el compromiso de salvar vidas.
El balance oficial reporta 2,295 fallecidos y 11,267 heridos, según el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. Más de 6,000 personas han sido rescatadas de entre los escombros, pero decenas de miles aún permanecen desaparecidas.
Equipos de Miami en la primera línea
Estados Unidos ha desplegado más de 310 expertos en búsqueda y rescate, incluyendo personal de la ciudad de Miami y el condado Miami-Dade. Forman parte de un contingente internacional de 4,000 rescatistas de todo el mundo. Barrett, quien presenció la destrucción, la calificó como “impactante” y “desgarradora”.

Ayuda humanitaria y desplazados
La asistencia humanitaria de EE.UU. ya supera los $300 millones. El martes por la noche llegaron nuevos suministros de agua, refugio y saneamiento. Se estima que al menos 13,000 personas quedaron sin hogar. Un total de 855 edificios sufrieron colapso total, de los cuales 158 se encuentran en La Guaira, estado costero cercano a Caracas y epicentro de los daños.
El general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur con sede en Doral, informó que el Departamento de Defensa ha desplegado más de 2,000 efectivos, junto con aviones, vehículos y barcos, para apoyar en rescates, entrega de suministros y recuperación de víctimas. Donovan advirtió que una vez que se complete la ayuda necesaria, las fuerzas se retirarán para retomar operaciones habituales en Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.
Contexto político: deportaciones en medio de la tragedia
Los terremotos ocurren en medio de la agenda de deportaciones masivas del presidente Donald Trump. Su administración eliminó las protecciones del Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de medio millón de venezolanos y finalizó el parole que permitía vivir y trabajar en EE.UU. Estas políticas han dejado a cientos de miles vulnerables a detención y deportación a un país ya sumido en crisis.
Líderes comunitarios venezolanos en Miami han instado a Trump a diferir las deportaciones y extender el TPS. El congresista republicano Carlos Giménez, de Miami, declaró:
“Hasta donde sé, no deberían seguir deportándolos. ¿Adónde los vamos a llevar?”
El Departamento de Seguridad Nacional no respondió si considera una pausa en las deportaciones. Entre las víctimas fatales se encuentran venezolanos deportados desde EE.UU. el mismo día de los sismos, alojados en un edificio en La Guaira que se derrumbó. Según cifras oficiales venezolanas, hay 32 sobrevivientes de los más de 140 deportados en ese vuelo. Organizaciones de derechos humanos han condenado la acción como una muestra de indiferencia.