El choque entre el Papa Leo XIV y el presidente Donald Trump sacude a la comunidad católica de Miami
Semanas antes de que estallara el conflicto público entre el Papa Leo XIV y el presidente Donald Trump, el pontífice llamó a todos los católicos y personas de buena voluntad a contactar a sus líderes políticos para exigir el fin de la guerra en Irán. El llamado se produjo días después de que Trump amenazara con destruir toda la civilización iraní, calificado por el Papa como “verdaderamente inaceptable”.
En Miami, Ellie Hidalgo, una católica devota, fue una de las muchas personas de su parroquia que atendió el llamado. Contactó a funcionarios locales y a la Casa Blanca para pedir que “hicieran todo lo posible para poner fin a esta guerra y negociar un alto el fuego”. “Les dije que, como católica, mis valores son priorizar la negociación de la paz”, declaró.
Las ofensas de Trump y la tensión entre religión y política
Las recientes acciones de Trump —desde pedir la eliminación de una civilización entera hasta criticar al Papa y publicar una imagen generada por inteligencia artificial que lo presenta como una figura similar a Cristo— han generado tensiones entre los católicos, incluso entre sus partidarios más vocales.
“Para muchos creyentes cristianos, católicos y cristianos, esto es una violación del primer y segundo mandamiento”, que instruyen a no adorar falsos ídolos, señaló Quardricos Bernard Driskell, ministro ordenado y profesor de religión y política en la Universidad George Washington.
Driskell indicó que esta disputa revela “cuán profundamente se ha politizado la religión en el contexto político estadounidense” y planteó la pregunta: “¿Hasta cuándo sus seguidores religiosos lo apoyarán, dadas estas dinámicas?”.
Reacciones en Miami: el arzobispo Wenski y la comunidad católica
La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos respaldó al Papa, recordando que una guerra justa es “defensa contra otro que lucha activamente”. El arzobispo de Miami, Thomas Wenski, recordó a los fieles que “el Papa no tiene que complacer a nadie más que al Señor”. El sur de Florida alberga a más de un millón de católicos, según la Arquidiócesis de Miami.
Al mismo tiempo, algunos cristianos en Miami enfrentan una crisis de identidad al ver sus creencias religiosas y políticas en conflicto. La decisión del gobierno de Trump de desfinanciar un refugio gestionado por la Iglesia Católica para niños migrantes no acompañados —que beneficiaba a menores cubanos— ha generado indignación entre líderes políticos y religiosos de ambas partes.
La vigilia por la paz y el llamado a la acción
Días después del llamado del Papa, católicos de todo el mundo se reunieron en una vigilia de oración por la paz. En la parroquia Nuestra Señora de la Divina Providencia de Miami, más de 100 personas asistieron a la misa de las 8:30 a.m. del sábado. El Papa Leo continuó su urgente llamado: “A los líderes del mundo les gritamos: ¡Basta! ¡Es tiempo de paz! Siéntense en la mesa del diálogo y la mediación”.
Brittany Quintana Marti, abogada y católica de toda la vida en Miami, consideró que la postura del Papa “se siente como una posición muy espiritual”. “No es política, es una cuestión de dignidad humana”, afirmó. Marti, quien es cubanoamericana y se opone abiertamente a Trump, señaló que muchos de sus amigos y familiares conservadores están reevaluando su apoyo al presidente: “Muchas mamás están dudando si esta es la enseñanza católica que quieren transmitir a sus hijos”.
Dos visiones opuestas entre los católicos de Miami
Raúl Ríos, de 78 años, católico conservador en Miami, afirmó que su apoyo a Trump no ha flaqueado. “La filosofía del presidente Trump es vencer mediante la fuerza”, dijo, defendiendo la guerra como un mal necesario. Ríos consideró que las declaraciones del Papa sobre no querer “debatir” con Trump fueron una disculpa al presidente.
Por su parte, Mari Tere Brolley, cuñada de Ríos y también católica devota de ascendencia cubana, expresó lo contrario. “No puedo reconciliarme siendo católica y pro Trump”, afirmó. Brolley, feligresa de la iglesia San Francisco de Sales en Miami Beach, apoya plenamente los comentarios del Papa sobre la guerra y desea una postura más firme de la Iglesia.
La imagen generada por IA: un punto de inflexión
Un elemento que unió a todos los católicos consultados fue el repudio a la imagen creada por inteligencia artificial que Trump publicó en sus redes sociales, donde se mostraba como una figura similar a Cristo. El profesor Driskell señaló que incluso los grupos cristianos nacionalistas de extrema derecha la calificaron de “blasfema”. Trump luego eliminó la imagen, diciendo que creyó que lo mostraba como un doctor, pero el daño ya estaba hecho.
Incluso Ríos, quien apoya la guerra, calificó la imagen de “totalmente sacrílega”. “Quienquiera que esté usando y abusando de la IA, ya sea para Trump, el Papa o mi abuela, creo que es sacrílego”, concluyó.