¿Quién es Raúl Guillermo Rodríguez Castro?
A sus 41 años, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, se ha convertido en el interlocutor inesperado entre la administración Trump y el régimen cubano. Nieto del expresidente Raúl Castro (94 años) y sobrino-nieto de Fidel Castro, este coronel sin cargo oficial en el gobierno ha emergido como el verdadero canal de poder en la isla.
El pasado 26 de febrero, Rodríguez Castro abordó un avión Dassault Falcon 900 en la base militar de Baracoa, al este de La Habana, y voló a San Cristóbal y Nieves para reunirse con un asesor del secretario de Estado Marco Rubio, al margen de una cumbre de líderes caribeños. Semanas después, una delegación estadounidense en La Habana sostuvo reuniones con él, a pesar de que no ostenta ningún título en el gobierno ni en el Partido Comunista.
El poder detrás del trono
Hijo de Deborah Castro y del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, quien construyó el imperio militar GAESA (que controla gran parte de la economía cubana), Raúl Guillermo creció pegado a su abuelo. Desde los 11 o 12 años vivió con Raúl Castro y su esposa, Vilma Espín, formándose en un entorno de militares y armas. Estudió en la escuela militar Los Camilitos y se graduó en Contabilidad y Finanzas en la Universidad de La Habana.
Según fuentes cercanas, “el abuelo ve a través de los ojos del nieto”. Rodríguez Castro sirvió como jefe de la seguridad personal de Raúl Castro y sigue siendo su enlace directo. En las escasas apariciones públicas del anciano líder, el nieto aparece susurrándole al oído y coordinando cada movimiento.
Un estilo de vida controvertido
Apodado “El Cangrejo” por una condición genética que le dio un dedo extra (polidactilia), Rodríguez Castro ha abrazado el apodo con orgullo. Videos y fotos filtrados lo muestran en yates, fiestas VIP y jets privados, en claro contraste con la austeridad comunista. Se le ha visto usando un Rolex y bailando reguetón con el grupo Gente de Zona. Una imagen viral lo muestra con la camiseta de los Yankees de Nueva York con su apodo estampado.
Se ha casado tres veces: primero con Sheyla Puentes (con quien tiene dos hijas), luego con Daliene Gómez (una hija) y luego vinculado a la modelo Sheila Mariño. Su vida privada ha sido ampliamente difundida en redes sociales y medios de Miami.
El papel en GAESA y las negociaciones
Aunque no ocupa un cargo formal, Rodríguez Castro actúa como enlace informal entre la presidenta de GAESA, la general de brigada Ania Guillermina Lastres Morera, y su abuelo. GAESA, un conglomerado bajo sanciones de EE.UU., controla hoteles, gasolineras, supermercados, transferencias de dinero y la Zona de Desarrollo del Mariel. Según documentos internos, reportó activos por hasta $18 mil millones en marzo de 2024.
Registros de vuelos obtenidos por el diario La Prensa de Panamá muestran que Rodríguez Castro voló a ese país 13 veces en 2024 y al menos 10 en 2025, en el mismo jet que usó para reunirse con los asesores de Rubio, o en aviones vinculados al empresario panameño Ramon Carretero, quien ha hecho negocios con el régimen de Maduro y con CIMEX, la mayor empresa de GAESA.
La postura de la administración Trump
El secretario de Estado Marco Rubio ha impulsado el contacto directo con la familia Castro, considerando que el presidente Miguel Díaz-Canel es un “figura decorativa”. Rubio ha advertido que la ventana para un acuerdo es pequeña. En las conversaciones en La Habana, funcionarios de alto rango del Departamento de Estado pidieron cambios concretos, incluyendo la liberación de presos políticos, pero hasta ahora Cuba solo ha ofrecido permitir inversiones de cubanoamericanos, una propuesta que Rubio calificó de insuficiente.
Sin embargo, el analista John Kavulich, del Consejo de Comercio EE.UU.-Cuba, duda de que Rodríguez Castro pueda cumplir. “No estoy convencido de que sea transformador”, dijo, y recordó que en las negociaciones con Obama, los cubanos “dieron nada y lo obtuvieron todo”.
El futuro incierto
Mientras Raúl Castro envejece y Trump no descarta usar la fuerza militar para “tomar” Cuba, Rodríguez Castro se ha mostrado en público, apareciendo en primera fila durante una reunión donde Díaz-Canel admitió las negociaciones. Su presencia sugiere que está listo para asumir un rol más visible. Pero la historia indica que los Castro difícilmente cederán el poder voluntariamente.
“Es un pulpo. Tiene tentáculos en todo lo que tiene que ver con dinero”, dijo una fuente con conocimiento de los manejos internos de GAESA.
Por ahora, el reloj corre para El Cangrejo, quien debe decidir si quiere ser el artífice de una transición histórica o el último custodio de una revolución agonizante.
