Alibaba toma medidas drásticas contra el uso de herramientas de IA externas
El gigante tecnológico chino Alibaba ha anunciado la prohibición del uso de Claude Code, la herramienta de programación de la empresa estadounidense Anthropic, a partir del 10 de julio de 2026. La medida, reportada en múltiples fuentes, responde a preocupaciones de seguridad y a una estrategia de fomento de tecnologías internas.
Contexto: Anthropic ya restringía el acceso a China
Anthropic, la empresa detrás del modelo de inteligencia artificial Claude, había prohibido previamente el uso de sus modelos a empresas chinas y entidades extranjeras controladas por estas. Además, la compañía ha estado trabajando para cerrar las brechas que permitían a usuarios chinos acceder a Claude. Según una reciente publicación en Reddit, una versión de Claude Code incluía un mecanismo que identificaba secretamente a usuarios chinos.
Thariq Shihipar, miembro de Anthropic, explicó en X que se trataba de «un experimento lanzado en marzo para prevenir el abuso de cuentas por parte de revendedores no autorizados y proteger contra la destilación». La destilación es una práctica donde modelos de IA se entrenan con resultados de otros modelos.
Shihipar añadió que el equipo ha implementado «mitigaciones más sólidas desde entonces» y que planeaban eliminar esa funcionalidad desde hace tiempo.
Alibaba clasifica Claude Code como software de alto riesgo
Ante estos antecedentes, Alibaba ha clasificado a Claude Code como un software de alto riesgo y ha instruido a sus empleados a utilizar en su lugar la herramienta Qoder, desarrollada internamente. La decisión subraya la creciente tensión geopolítica en el ámbito de la inteligencia artificial y la preferencia de las empresas chinas por soluciones locales.

Implicaciones para el futuro de la IA en China
Esta prohibición no solo afecta la dinámica interna de Alibaba, sino que también refleja una tendencia más amplia en el sector tecnológico chino: la autosuficiencia en inteligencia artificial. Con el respaldo de herramientas como Qoder, la empresa busca reducir la dependencia de proveedores extranjeros y mitigar riesgos de seguridad.
El anuncio llega en un momento en que las tensiones entre Estados Unidos y China en el ámbito tecnológico continúan escalando, y la inteligencia artificial se ha convertido en un campo de batalla clave.