Retorno controlado del potente modelo de ciberseguridad
Dos semanas después de que la prohibición forzara a Anthropic a retirar sus modelos Mythos 5 y Fable 5 del mercado el 12 de junio, la administración Trump ha suavizado su postura. Ahora permite que Mythos 5 esté disponible para más de 100 agencias gubernamentales y empresas específicas de Estados Unidos, incluyendo a empleados no estadounidenses de esas organizaciones.
Detalles de la autorización
La decisión, comunicada el viernes por el Secretario de Comercio Howard Lutnick al jefe de cómputo de Anthropic, Tom Brown, también incluye a los propios empleados no estadounidenses de Anthropic, quienes estaban incluidos en la prohibición original. Según la carta vista por Semafor, Lutnick declaró:
“He determinado que existen salvaguardas apropiadas para permitir que ciertos socios de confianza accedan al modelo Claude Mythos 5”.
¿Qué pasó con Fable 5?
La administración no abordó el lanzamiento de Fable 5 en esta directiva. Esta versión de Mythos 5 había sido lanzada ampliamente unos días antes de la prohibición, por considerarse que tenía más protecciones. Ambos modelos fueron retirados después de que investigadores de seguridad lograran evadir fácilmente dichas medidas de seguridad. Anthropic no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios.
Anthropic confirma el avance
En una publicación en X el viernes, Anthropic reconoció públicamente el progreso: “Desde el 12 de junio, hemos estado trabajando estrechamente con el gobierno de EE.UU. para restaurar el acceso a Claude Mythos 5 y Fable 5. Hoy, el gobierno nos notificó que Mythos 5, nuestro modelo de ciberseguridad más potente, puede ser redesplegado a un conjunto de organizaciones estadounidenses que operan y defienden infraestructuras críticas. Estamos restaurando el acceso rápidamente y continuamos trabajando para ampliar el acceso a Mythos 5 y hacer que Fable 5 esté disponible nuevamente para uso general”.

La medida representa un giro significativo en la política de la administración respecto a la inteligencia artificial de alto riesgo. Aunque la prohibición original buscaba limitar el acceso a tecnologías potencialmente peligrosas, ahora se permite un acceso controlado a entidades de confianza, especialmente aquellas encargadas de la seguridad de infraestructuras críticas.