Acusación federal contra Raúl Castro por asesinatos en el derribo de 1996
Una acusación federal que imputa a Raúl Castro por los asesinatos de cuatro personas en el derribo de dos aviones de Brothers to the Rescue en 1996 se espera que sea revelada este miércoles, coincidiendo con un evento simbólico en la Freedom Tower de Miami el día de la independencia de Cuba.

Detalles de la acusación
La acusación del gran jurado será presentada en un acto organizado por la Fiscalía de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida para honrar a las cuatro víctimas: Armando Alejandre, Mario de la Peña, Carlos Costa y Pablo Morales. El evento tendrá lugar el 20 de mayo, fecha simbólica para la comunidad cubana en el exilio.
La imputación contra Castro, quien cumplirá 95 años el próximo mes, se da en medio de una presión sin precedentes de la administración Trump sobre el gobierno cubano para que realice reformas importantes, así como expectativas elevadas entre los cubanos en Miami sobre un cambio de régimen en la isla.
Antecedentes del derribo
El 24 de febrero de 1996, cazas MiG cubanos derribaron dos aviones Cessna operados por Brothers to the Rescue, una organización de exiliados cubanos que buscaba balseros en el mar. Un tercer avión con el jefe de la organización, José Basulto, logró escapar. El derribo ocurrió en aguas internacionales, según una investigación de la Organización de Aviación Civil Internacional. Los aviones no estaban armados, pero el gobierno cubano justificó los disparos argumentando que la organización había lanzado panfletos sobre La Habana en incidentes anteriores.
Tanto Raúl Castro como Fidel Castro asumieron la responsabilidad de la orden de derribar los aviones, pero nunca fueron procesados. Sin embargo, un audio obtenido por el Nuevo Herald y Miami Herald –citado en la nueva acusación– muestra a Raúl Castro diciendo:
“Dije que deberían intentar derribarlos sobre nuestro territorio, pero entrarían a La Habana y luego se irían… Claro, con uno de esos misiles aire-aire, lo que cae es una bola de fuego y va a caer justo encima de la ciudad. Bueno, derríbenlos sobre el mar cuando aparezcan”.
Implicaciones y reacciones
El analista Brian Fonseca, vicepreboste de la Universidad Internacional de Florida, señaló que la acusación “es simbólica, el simbolismo de acusar a uno de los archienemigos de la comunidad cubanoamericana y al arquitecto de la revolución cubana, que fracasó”. Añadió que la imputación podría “desbloquear nuevos instrumentos del poder estadounidense, como operaciones mejoradas de aplicación de la ley” en Cuba, como parte de una campaña de presión sobre los líderes cubanos para que hagan cambios.
El derribo de 1996 provocó inmediatamente litigios en Florida. Las familias de tres de las víctimas demandaron al gobierno cubano y a la Fuerza Aérea Cubana en octubre de 1996 y ganaron $187 millones en daños en un caso histórico. El juez James Lawrence King dictaminó que el gobierno cubano, “con un desprecio escandaloso por el derecho internacional y los derechos humanos básicos, asesinó a cuatro seres humanos en el espacio aéreo internacional sobre el estrecho de Florida”. Cuba se negó a pagar, pero el gobierno de EE.UU. autorizó la transferencia de $93 millones en activos cubanos congelados a las familias.
En 1999, Gerardo Hernández, jefe de la red de espionaje cubana conocida como la red “Avispa”, fue acusado de espionaje y conspiración para cometer asesinato en relación con el derribo. Fue condenado a cadena perpetua pero liberado en un intercambio de prisioneros en diciembre de 2014, como parte de los esfuerzos de normalización de la administración Obama. El general Rubén Martínez Puente, jefe de la fuerza aérea cubana en el momento del derribo, y los dos pilotos que derribaron los aviones, los hermanos Lorenzo Alberto y Francisco Pérez Pérez, también fueron acusados por un gran jurado federal en 2003, pero nunca fueron juzgados. Martínez Puente falleció en 2021.
La revelación de la acusación coincide con el viaje del director de la CIA a la isla para advertir a funcionarios cubanos –incluido el nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro– de que es el momento de hacer cambios fundamentales.