La nueva frontera de la computación en la nube: centros de datos en el espacio
La demanda insaciable de cómputo para inteligencia artificial está impulsando a emprendedores a mirar más allá del horizonte terrestre. Una nueva startup, Orbital, emergió en mayo de 2026 del programa acelerador de a16z, Speedrun, con una ronda semilla de $5 millones. La compañía planea realizar inferencias de IA directamente en órbita, aprovechando la futura operación regular del cohete Starship de SpaceX.

Un fundador con experiencia en escalar startups
El fundador y CEO Euwyn Poon no es nuevo en el mundo de las startups de alto crecimiento. Anteriormente fundó Spin, una empresa de scooters eléctricos que vendió a Ford en 2018. Según el socio de a16z, Andrew Chen, Poon exploró varias ideas antes de aterrizar en el concepto de centros de datos espaciales. Su experiencia desplegando 250,000 scooters en 100 ciudades demuestra su capacidad para gestionar proyectos complejos de escala masiva.
“Este tipo de proyecto habría sonado loco hace 10 años, cuando todos construíamos aplicaciones móviles. Iniciarlo en 2026 permite aprovechar toda la energía y emoción que hay en los mercados de capitales”, comentó Chen.
El desafío económico de la órbita
La promesa de un acceso ilimitado a energía solar y menos revisiones ambientales se enfrenta a la cruda realidad de los costos de lanzamiento. Poon admite que con el actual cohete Falcon 9 la ecuación económica no cierra. Por eso, Orbital apuesta todo a que SpaceX logre que Starship vuele regularmente para clientes comerciales. “Llegaremos a escala completa cuando Starship esté en línea”, afirmó Poon.
Mientras tanto, el equipo de aproximadamente una docena de personas con experiencia en Amazon LEO, SpaceX y Northrop Grumman trabaja en un vuelo de demostración que llevará un chip Nvidia Blackwell en un satélite asociado para probar el blindaje contra radiación y la gestión térmica. Para 2028, la compañía espera lanzar su primera nave de procesamiento de datos con GPUs Nvidia Space-1 Vera Rubin-class.
Competencia y colaboración en la nueva carrera espacial
Orbital no está sola en esta visión. Starcloud ya tiene una GPU en órbita y planea lanzar más para generar ingresos hasta que Starship permita desplegar su constelación completa. Cowboy Space Company, otra startup respaldada por a16z, decidió construir sus propios cohetes. Incluso Blue Origin, de Jeff Bezos, anunció planes para lanzar centros de datos al espacio usando su vehículo New Glenn.
El objetivo de Orbital es desplegar 10,000 satélites que proporcionen un gigavatio distribuido de poder de cómputo, cada uno con 100 kW. En comparación, Elon Musk dijo que SpaceX espera que sus satélites de IA produzcan hasta 150 kW, y Starcloud apunta a 200 kW por nave.
El camino hacia la rentabilidad
Poon confía en que la amplitud de la demanda de IA permitirá que múltiples empresas tengan éxito. “Hay tantos caminos para las empresas en nuestro espacio”, señaló. La startup planea generar ingresos con cada satélite lanzado, realizando trabajo de inferencia por piezas, un modelo similar al de Starcloud.
El viaje de Poon hacia los centros de datos espaciales comenzó de manera inesperada: después de dejar Ford, compró una Nvidia A100 por impulso, la colocó en un centro de datos en Santa Clara y comenzó a servir modelos de peso abierto. Esa experiencia de primera mano lo convenció del valor de entregar cómputo en la era de la IA. Ahora solo necesita poner un par de miles de GPUs en el espacio.
Con la mirada puesta en el futuro IPO de SpaceX y el creciente apetito de los inversores por tecnologías de capital intensivo, startups como Orbital están redefiniendo lo que es posible en la industria aeroespacial y de inteligencia artificial.