Omen AI levanta financiamiento Serie A para combatir brotes bacterianos en sistemas de enfriamiento
La creciente demanda de potencia de cálculo impulsada por inteligencia artificial (IA) obliga a los centros de datos a exprimir al máximo cada rack de GPU. Una consecuencia inesperada de esta presión térmica es la aparición de brotes bacterianos en los sistemas de refrigeración líquida. Omen AI ha desarrollado una solución innovadora: un espectrómetro de tamaño reducido que monitorea en tiempo real la salud del fluido refrigerante, detectando el crecimiento bacteriano antes de que se convierta en un problema costoso.
Detalles de la ronda de financiamiento
Este martes, 30 de junio de 2026, Omen AI anunció el cierre de una ronda Serie A de $31 millones, liderada por Nava Ventures. En la inversión también participaron CRV, Vanderbilt University, Mann+Hummel, Starhill Holdings y Hard Launch Capital, además de inversiones personales de ejecutivos de Bridgestone, GM, Johnson Controls y TensorWave. Con este nuevo capital, la compañía —fundada en 2024— ha recaudado un total de $40 millones desde su creación.

Problema y solución: el dilema del agua y las bacterias
El líquido utilizado para enfriar chips en centros de datos es una mezcla de agua y un inhibidor de crecimiento bacteriano. Para operar los chips a temperaturas más altas, los administradores modifican la proporción añadiendo más agua (que absorbe mejor el calor), pero esto favorece la proliferación de bacterias que obstruyen el flujo. Hasta ahora, la solución era purgar el sistema, lo que implica apagar un rack durante cinco o seis horas a un costo potencial de millones de dólares. Zach Laberge, CEO y fundador de Omen AI, explicó: “Con nuestro espectrómetro, las empresas dejan de arriesgar enormes tiempos de inactividad porque no tenían visibilidad de lo que sucede químicamente”.
De la maquinaria pesada a los centros de datos
Laberge fundó su primera empresa en 2020, a los 14 años, recaudando $3 millones para instalar sensores en equipos de construcción, y abandonó la escuela secundaria para dedicarse a su startup. Tras el cierre de ese proyecto, en 2024 creó Omen AI con el objetivo de aplicar el monitoreo de fluidos a la maquinaria pesada. Sin embargo, los concesionarios de Caterpillar —clientes iniciales— comenzaron a preguntar si podían extender la tecnología a los sistemas de edificios, incluyendo los centros de datos. “Esa fue la transición”, señaló Laberge. “Descubrimos que esos edificios están llenos de fluidos, desde HVAC hasta refrigeración de chips”.
Validación del mercado y competencia
Omen AI ya trabaja con una docena de centros de datos, entre ellos TensorWave, que construye una nube de cómputo de IA basada en chips AMD. Su presidente, Piotr Tomasik, afirmó: “El fluido que circula por estos enormes sistemas es una variable crítica en la que la mayoría de la industria opera a ciegas. Omen AI ve el futuro de la infraestructura exactamente como nosotros: mejor monitoreo para soportar de manera óptima a los clientes de cómputo”.
Aunque muchas organizaciones aún envían muestras de fluido a laboratorios, Omen AI no está sola en el análisis in situ. La firma Pyxis, especializada en monitoreo de agua, lanzó su propio producto para refrigeración de centros de datos a principios de este mes. No obstante, según Laberge, los avances recientes en tecnologías ópticas y software de procesamiento de señales han abaratado el hardware lo suficiente como para escalar la solución. “El hardware es lo suficientemente barato como para que tenga sentido implementarlo a gran escala, y el procesamiento de señales nos permite darle sentido al ruido”, añadió el fundador.
Crecimiento respaldado por inversores de primer nivel
Cory Rellas, socio de Nava Ventures y miembro del consejo de Omen AI, destacó: “Es raro ver a un fundador tan joven que se gane el respeto de grandes corporaciones establecidas en un espacio que se mueve lentamente. En el caso de Omen, gran parte de nuestra diligencia provino de las presentaciones con grandes clientes, que validaron rápidamente su enfoque”.
Con esta inyección de capital, Omen AI planea expandir su equipo, acelerar el desarrollo de su espectrómetro y consolidar su posición en el mercado del monitoreo de fluidos para centros de datos, un sector crítico para la sostenibilidad de la infraestructura de IA.