Emisiones de carbono aumentan 23.4% pese a metas sostenibles
Microsoft reveló en su último informe de sostenibilidad que sus emisiones de carbono han aumentado un 23.4% desde 2020, principalmente debido a la expansión acelerada de centros de datos para soportar operaciones de nube e inteligencia artificial.

El dilema de los materiales contaminantes
La compañía enfrenta obstáculos fundamentales: el acero, hormigón y chips de computadora utilizados en construcción contienen altos niveles de carbono. Estos materiales representan el 97% de la huella total (emisiones Scope 3) durante el año fiscal 2024.
- Acero: Producido en cadenas de suministro dependientes de combustibles fósiles
- Hormigón: Genera reacciones químicas que liberan CO₂
- Chips: Fabricados con gases de efecto invernadero extremadamente potentes
Desafíos energéticos y camino a 2030
«Nuestro consumo eléctrico crece más rápido que la descarbonización de las redes donde operamos», reconoció Microsoft. Aunque posee 34 gigavatios de capacidad de energía limpia, los centros no siempre se construyen cerca de estas fuentes.

Pese a una leve reducción de emisiones en 2024 comparado con 2023, la empresa necesita reducir a más de la mitad sus emisiones antes de 2030 para cumplir su meta de carbono negativo, mientras aumenta simultáneamente las operaciones de eliminación de carbono.
Inversiones verdes en la balanza
Microsoft mantiene inversiones en acero y cemento sostenible, además de ser uno de los mayores compradores de energía solar. Sin embargo, su rentable apuesta por la IA y la nube complica significativamente los objetivos ecológicos a corto plazo.