La campaña en la que Liquid Death se une a Jason Kelce, ex estrella de los Philadelphia Eagles, ha puesto sobre la mesa un tema poco habitual: el enorme consumo de agua de los centros de datos de inteligencia artificial. La propuesta, lanzada junto a Garage Beer, es tan provocadora como directa: usar orina para enfriar los servidores.

«Queremos tu orina para enfriar estos centros de datos»
En el video, Kelce lanza el mensaje central de la campaña: “Los centros de datos de IA desperdician millones de galones de agua. Por eso Liquid Death y Garage Beer se han unido. Queremos tu orina para enfriar estos centros de datos”. La escena muestra a un grupo de personas caminando por un campo mientras beben sus bebidas y cantan al unísono: “¡Meemos en los ordenadores juntos para salvar a la humanidad!”.
La ciencia real detrás de la broma: agua reciclada para enfriar servidores
Aunque el anuncio es una parodia, la idea no es del todo descabellada. Michael Obradovitch, vicepresidente de Data Center Global Accounts en Ecolab, señaló que “la campaña de Liquid Death es divertida e irónica”, pero que “en realidad ya se utilizan fuentes alternativas de agua en un grado similar para enfriar estos centros de datos”.
Una de esas fuentes es el agua reciclada, producida al tratar aguas residuales y aguas negras para que puedan reutilizarse de forma segura. Estas fuentes compensan, al menos en parte, la demanda de agua potable. Y, como era de esperar, esas aguas contienen muchos elementos, incluida la orina humana.
Para ser claros: no deberías aportar galones de tu orina para ayudar a enfriar centros de datos, como sugiere Kelce en broma. Pero en un experimento mental, ¿qué pasaría si lo hicieras?
¿Por qué no se puede usar orina directamente?
Bruno Pigott, director ejecutivo de la WateReuse Association y ex administrador asistente interino en agua de la EPA, explicó que “no usarías solo orina, pero puedes limpiarla y convertirla en agua útil, y eso es lo que defendemos”.
La orina contiene sales, urea, bacterias y materia orgánica que pueden dejar depósitos minerales. Pigott advierte que, si se vertiera directamente en una torre de enfriamiento, requeriría una limpieza constante. “Una de las técnicas de enfriamiento es la evaporativa, donde el aire caliente pasa a través del agua para eliminar el calor mediante evaporación. ¿Te imaginas verter orina directamente en ese proceso?”, señaló.
Del inodoro a la torre de enfriamiento: el agua reciclada en acción
La tecnología para convertir orina en agua potable existe: es lo que hacen los astronautas en el espacio, donde solo pueden llevar una cantidad limitada de agua. Sin embargo, ese proceso no es eficiente a gran escala, y los científicos no pueden acceder a millones de galones de orina a voluntad. En la Tierra, el agua de los inodoros termina en aguas residuales y alcantarillado.
Ahí entran las plantas de tratamiento de agua, que usan biorreactores de membrana, ósmosis inversa, luz ultravioleta y otros procesos para limpiar el agua hasta que sea apta para uso industrial. En algunos casos, el agua puede tratarse hasta volverla potable. Este proceso también evita el olor de la orina evaporada.
Dra. Greta Zornes, líder de práctica para reutilización de agua en la firma de ingeniería CDM Smith, lleva más de dos décadas trabajando en este campo. Su día a día, de hecho, ha cambiado por la demanda creciente de centros de datos. “El agua reciclada se usa para enfriamiento en todo tipo de industrias desde hace décadas”, afirma, y “definitivamente ha habido un auge del agua reciclada para el enfriamiento de centros de datos”. De hecho, confiesa: “Todos los días estoy trabajando en agua reciclada para centros de datos”.
Loudoun County: un caso extremo de demanda hídrica
El condado de Loudoun, Virginia, ubicado en las afueras de Washington, D.C., alberga más de 250 centros de datos y planea construir al menos otras dos docenas. Según Loudoun Water, en 2025 estos centros utilizaron en conjunto unos 200 millones de galones de agua reciclada al día, lo que representa el 43% del consumo diario de agua en la zona.
| Fuente de agua | Millones de galones diarios | Porcentaje del consumo |
|---|---|---|
| Agua reciclada | 200 | 43% |
| Agua potable | 260 | 57% |
El reto de la infraestructura en zonas rurales
Uno de los principales obstáculos es la ubicación. Zornes explica que un centro de datos debe estar cerca de una planta de tratamiento de aguas residuales lo bastante grande para tener suficiente agua disponible. “Cuando los centros de datos se instalan en zonas rurales, muchas veces las plantas no son lo bastante grandes y no tratan suficiente agua”, señala. La construcción de esa infraestructura lleva tiempo, y ese es uno de los problemas.
Inversiones, políticas y agua reciclada: el futuro de los centros de datos
Obradovitch cree que la industria de la IA podría aportar recursos para ampliar el tratamiento de agua. Meta, por ejemplo, invertirá al menos 270 millones de dólares en proyectos de infraestructura de aguas residuales cerca de sus centros de datos. La compañía también pierde unos 4.000 millones de dólares por trimestre en su división Reality Labs, un dato que subraya el enorme coste de sus apuestas tecnológicas.
En palabras de Obradovitch, “ahí es donde los centros de datos pueden convertirse en anclas de la infraestructura hídrica”, ya que algunos ya han comprometido fondos y capital para ayudar a los municipios a resolver estos desafíos.
En el frente político, Pigott impulsa una legislación que ofrecería un crédito fiscal del 30% para ayudar a las industrias a ampliar la infraestructura de agua reciclada. “Aceleraría enormemente el ritmo al que los centros de datos y otras industrias entran en este ámbito”, afirmó.
El humor como recordatorio de un problema real
La campaña viral también refleja una creciente preocupación social. Una encuesta de Gallup indica que alrededor de siete de cada diez estadounidenses se oponen a la instalación de centros de datos en sus comunidades, mientras los consumidores siguen cuestionando que la IA se introduzca en sus vidas de forma forzada.
Para Pigott, cualquier cosa que genere conciencia sobre el agua puede ser beneficiosa: “Me alegra que la gente se preocupe por el agua, y cualquier cosa que genere conciencia, por muy cruda que sea, podría ser beneficiosa. Nos da la oportunidad de educar al público sobre lo que hacemos hoy”.