Groq resurge con una nueva ronda de financiamiento
La empresa de chips de inteligencia artificial Groq ha anunciado una nueva ronda de financiamiento de $650 millones, confirmando reportes anteriores. La noticia llega aproximadamente seis meses después de que Nvidia firmara un acuerdo de licencia no exclusiva para la tecnología de Groq y contratara a su fundador y CEO Jonathan Ross, al presidente Sunny Madra y a otros empleados clave. Groq no reveló su nueva valoración, aunque la última reportada fue de $6.9 mil millones tras una ronda de $750 millones en septiembre.
¿Qué pasó con el acuerdo con Nvidia?
En diciembre de 2025, Nvidia firmó un acuerdo de licencia no exclusiva por la propiedad intelectual de Groq, incluyendo su procesador de lenguaje (LPU). Además, se llevó a gran parte de su equipo directivo. En marzo de 2026, Nvidia presentó su propio clúster de hardware, el Nvidia Groq 3 LPX, durante su evento GTC. Ante esto, Groq ha decidido pivotar hacia su negocio de neocloud, una plataforma de infraestructura cloud para inferencia de IA.

El nuevo rumbo: neocloud y contrataciones estratégicas
El negocio de neocloud de Groq, que antes dirigía Sunny Madra tras la adquisición de Definitive Intelligence en 2024, ha crecido hasta operar 13 centros de datos en Norteamérica, Europa, Medio Oriente y APAC. La compañía afirma que atiende a más de cinco millones de desarrolladores y a miles de empresas de IA, procesando billones de tokens cada semana.
Para fortalecer su equipo directivo, Groq ha incorporado a Alan Rice como COO, quien anteriormente trabajó en xAI y Meta, y tiene una destacada carrera en la Marina de EE.UU. También se suman Sinclair Schuller como CTO y Rakesh Malhotra como CPO, un dúo emprendedor que cofundó Nuvalence (adquirida por EY en 2024) y Apprenda. Malhotra pasó cerca de una década en productos cloud de Microsoft.
¿Podrá Groq competir después de compartir su IP con Nvidia?
El éxito de Groq dependerá de qué tan competitiva pueda mantener su nube de inferencia ahora que la propiedad intelectual clave se comparte con el gigante de las GPUs. Sin embargo, el mercado de inferencia está experimentando una demanda enorme y una creciente inversión de capital de riesgo. Ejemplos como el de Scale AI, que tras un acuerdo similar con Meta logró recuperarse y proyecta ingresos por $1,000 millones, demuestran que la supervivencia es posible.
En el juego de apuestas multimillonarias de la inteligencia artificial, todo parece posible.