Investigación de la FAA sobre el fallo del New Glenn
La Administración Federal de Aviación (FAA) ha instruido a Blue Origin para que realice una investigación sobre la aparente falla de la etapa superior de su cohete New Glenn, ocurrida el domingo. Esto significa que la compañía no podrá volar el New Glenn nuevamente hasta que complete la investigación, lo que podría afectar sus planes de lanzamiento.

Detalles del lanzamiento fallido
El problema ocurrió durante el tercer lanzamiento del mega-cohete New Glenn. El despegue comenzó de manera positiva, con Blue Origin reutilizando un booster por primera vez y aterrizándolo exitosamente en un barco no tripulado en el océano, un avance clave en la reutilización de cohetes.
Sin embargo, la misión principal era entregar un satélite de comunicaciones al espacio para el cliente pagador AST SpaceMobile. Aunque la segunda etapa del cohete se separó del booster, algo salió mal poco después. AST SpaceMobile declaró que el cohete colocó el satélite en una órbita más baja de lo planeado, tan baja que la compañía considera el satélite perdido y lo dejará quemarse en la atmósfera terrestre.
Declaración oficial de Blue Origin
En un comunicado el lunes, el CEO de Blue Origin, Dave Limp, afirmó que la compañía cree que «uno de los motores de la etapa superior no produjo suficiente empuje para alcanzar nuestra órbita objetivo». Esta declaración subraya el foco de la investigación en el rendimiento del motor.
Consecuencias para AST SpaceMobile
AST SpaceMobile indicó que tiene cobertura de seguro que cubrirá el costo del satélite perdido. Además, la compañía tiene múltiples nuevos satélites casi completos que espera lanzar en cuestión de semanas, y cuenta con contratos con otros proveedores de lanzamiento. Tras el incidente, las acciones de AST SpaceMobile cayeron más del 10% el lunes por la mañana antes de recuperarse ligeramente.
Impacto en los planes de Blue Origin
El contratiempo no solo representa un riesgo para las misiones comerciales de Blue Origin, sino que también podría afectar proyectos clave. La compañía está desarrollando un módulo de aterrizaje lunar y aspira a ser parte de los esfuerzos de la administración Trump y la NASA para regresar humanos a la Luna.
Además, Blue Origin busca la certificación del New Glenn por la Fuerza Espacial de EE.UU. para volar misiones de seguridad nacional. La Fuerza Espacial no ha comentado inmediatamente sobre el caso. La investigación de la FAA podría frenar las ambiciones de Blue Origin de lanzar hasta 12 misiones más del New Glenn este año, dependiendo de su duración.