El Escepticismo Crece ante la Inversión Billonaria en Robots Humanoides
El reconocido roboticista y fundador de iRobot, Rodney Brooks, ha emitido una alerta sobre una burbuja de inversión en robots humanoides, señalando que no es el único en expresar preocupaciones. En un ensayo reciente, Brooks critica los miles de millones de dólares de capital riesgo que se están inyectando en empresas como Figure, argumentando que, a pesar del flujo de dinero, estos robots no podrán adquirir la destreza necesaria en movimientos finos con las manos, lo que los haría esencialmente inútiles.
Preocupaciones de Seguridad y Plazos Inciertos
Fady Saad, socio general en Cybernetix Ventures, ha expresado escepticismo sobre los casos de uso reales y los ingresos generados por los humanoides. Además, destaca graves preocupaciones de seguridad cuando humanos y robots comparten espacios, como fábricas o hogares. «Si esto cae sobre mascotas o niños, les hará daño», advierte Saad, subrayando riesgos como hackeos o comportamientos impredecibles.

Comparaciones con Tecnologías Pasadas y Desafíos Técnicos
Sanja Fidler, vicepresidenta de investigación de IA en Nvidia, compara el entusiasmo actual con la euforia inicial por los coches autónomos, señalando que «es difícil establecer un plazo exacto para el desarrollo de humanoides». Por su parte, Seth Winterroth de Eclipse enfatiza la complejidad de los sistemas con más de 60 grados de libertad y la necesidad de economics unitarios sólidos para construir negocios duraderos.
Ejemplos Prácticos y Retrasos en el Desarrollo
Empresas como Tesla han enfrentado dificultades; tras anunciar su humanoide Optimus en 2021, pospusieron su lanzamiento a 2026, y en su evento de 2024, se reveló que los robots eran controlados en gran parte por humanos. Figure, valorada en 39 mil millones de dólares, también enfrenta escepticismo sobre el despliegue real de sus unidades.

Futuro y Alternativas en el Mercado
A pesar del escepticismo, Brooks no duda de que los humanoides llegarán en el futuro, pero predice que tendrán características no humanas, como ruedas, y no estarán disponibles antes de una década. Mientras tanto, startups como Proception y Loomia trabajan en tecnologías de destreza, y empresas como K-Scale Labs y Hugging Face reportan una demanda significativa, con ventas que alcanzan el millón de dólares en pocos días.