El vacío semántico que divide a la industria tecnológica
En el universo de la inteligencia artificial, el término «agente de IA» se ha convertido en un campo de batalla conceptual. Tres socios de Andreessen Horowitz (a16z) —Guido Appenzeller, Matt Bornstein y Yoko Li— intentaron definir este concepto en un reciente podcast, revelando una falta de consenso incluso entre inversionistas líderes del sector.

De los prompts básicos a la autonomía prometida
Appenzeller expone el espectro actual: desde «un simple prompt sobre una base de conocimiento» hasta sistemas que pretenden reemplazar trabajadores humanos. Sin embargo, advierte que para lograr esto último se necesitaría algo cercano a la AGI (inteligencia artificial general), tecnología que «aún no funciona».

Los tres pilares técnicos según a16z
- Razonamiento multi-etapa: Capacidad para ejecutar flujos de trabajo complejos
- Árbol de decisiones dinámico: Adaptabilidad en tiempo real
- Acciones autónomas: Desde escribir correos hasta insertar código
El obstáculo de las alucinaciones
Li y Appenzeller coinciden: la memoria a largo plazo y las alucinaciones de los LLM siguen siendo barreras críticas. «Ninguna empresa quiere empleados que olviden conversaciones o inventen datos», sentencian.

¿Reemplazo humano o aumento de productividad?
Bornstein ofrece perspectiva: «Desde Silicon Valley a veces olvidamos que muchos trabajos requieren creatividad humana«. La visión de a16z sugiere que los agentes podrían aumentar equipos en lugar de eliminarlos, impulsando la contratación mediante mayor productividad.