La congestión en los puentes internacionales de Nuevo Laredo, donde transitan aproximadamente 16 mil tractocamiones diarios, está presionando los márgenes de ganancia de las plantas de manufactura. Ante este cuello de botella, la región de La Laguna emerge como una alternativa estratégica para optimizar el flujo comercial hacia Estados Unidos. La propuesta central consiste en convertir a Torreón en una aduana interior que gestione los trámites antes de que la carga llegue a la línea divisoria.
Coahuila exporta anualmente más de 51 mil millones de dólares en productos industriales, según cifras del Inegi. Sin embargo, la relocalización de fábricas ha generado desafíos logísticos que requieren soluciones fuera de los cruces tradicionales. El municipio de Torreón podría funcionar como un centro de consolidación donde se verifiquen inspecciones y se organicen envíos hacia Piedras Negras y Ciudad Acuña, evitando así los atascos viales en Nuevo León y Tamaulipas.
Salomón Issa Tafich, empresario local con experiencia en transporte, sostiene que la rentabilidad actual depende de anticipar los procesos administrativos durante el trayecto. Señaló que la gestión no debe limitarse a las garitas internacionales, sino iniciar en centros neurálgicos internos. Esta estrategia permite liberar fletes con horas de anticipación, garantizando que la carga llegue puntual a las armadoras y centros de distribución en Texas.
La viabilidad de este modelo está ligada a inversiones binacionales en infraestructura, como la ampliación del cruce ferroviario y carretero en Eagle Pass y Piedras Negras. Estos proyectos, que suman cerca de 150 millones de dólares, facilitan el acceso al mercado texano sin depender exclusivamente de las autopistas saturadas. La integración de plataformas intermodales, que conecten carretera y ferrocarril con el centro y Pacífico de México, es fundamental para el éxito del esquema.
El uso de esquemas de despacho interior puede disminuir significativamente los tiempos muertos en la frontera. Esto permite a las empresas aprovechar mejor sus flotas y cumplir con ventanas de entrega precisas, un requisito clave para la industria automotriz y metalmecánica. Además, contar con centros de transferencia eficientes en Torreón ayuda a fijar el desarrollo económico en el estado, incentivando a nuevos proveedores a establecerse permanentemente en Coahuila.
Issa Tafich enfatizó que consolidar esta función aduanera interior mejora la competitividad del país bajo el marco del T-MEC. La estabilidad de las rutas terrestres y el apoyo a los transportistas son esenciales para mantener a Coahuila como un motor industrial. Con el Corredor Económico del Norte consolidado, La Laguna se orienta hacia una logística especializada que atienda las demandas del comercio exterior en los próximos años.
Con información de El Financiero. Foto: Wotancito (BY 4.0)
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