Un nuevo informe de la plataforma inmobiliaria Redfin revela que las viviendas de lujo en Miami y West Palm Beach cuestan casi nueve veces más que las propiedades no lujosas. La disparidad coloca a ambas ciudades entre las primeras del país en cuanto a la brecha de precios, reflejando una creciente desigualdad en el sur de Florida.
Disparidad en números
En West Palm Beach, el precio medio de una vivienda de lujo es de aproximadamente $4.5 millones, lo que representa 8.9 veces el precio medio de una vivienda no lujosa, que es de $506,609. Por su parte, en Miami, la mediana de precio de una propiedad de lujo ronda los $4.9 millones, es decir, 8.8 veces más que el precio medio no lujoso de $554,441. Estos datos incluyen tanto casas unifamiliares como condominios.

Definición del lujo según Redfin
El informe define las viviendas de lujo como el 5% superior del mercado metropolitano, mientras que las no lujosas corresponden al rango entre el 35% y 65% de las propiedades. Un portavoz de Redfin explicó que el área metropolitana de Miami abarca todo el condado de Miami-Dade, y la de West Palm Beach corresponde al condado de Palm Beach.
¿Qué impulsa esta brecha?
Daryl Fairweather, economista jefe de Redfin, señala que el abismo entre los mercados de lujo y no lujo en Miami y West Palm Beach está impulsado por los compradores ultra ricos del sur de Florida. “Los ultra ricos no se preocupan por el costo”, afirmó Fairweather. La demanda de propiedades de lujo en ubicaciones privilegiadas frente al agua, junto con una oferta limitada, dispara los precios.
“Los ultra ricos no se preocupan por el costo.” – Daryl Fairweather, economista jefe de Redfin
Ejemplos recientes confirman esta tendencia. A principios de año, el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, rompió el récord del condado al comprar una mansión frente al mar en Indian Creek Village por $170 millones. Pero no solo él: lotes vacíos y casas “para demoler” en terrenos costeros se venden por decenas de millones de dólares. Zonas como North Bay Village y Bay Harbor Islands, que alguna vez fueron suburbios de clase trabajadora, están experimentando una transformación con nuevos edificios de condominios de lujo.

El rol de los desarrolladores
Ed Jahn, vicepresidente senior de Kolter Urban, empresa constructora de condominios de lujo en ambos condados, explicó que la competencia entre desarrolladores por terrenos en áreas deseadas —como las cercanas al agua— eleva los costos del suelo y, en consecuencia, los precios de las viviendas.
Crecimiento acelerado del precio del lujo
El precio medio de las viviendas de lujo en Miami crece más rápido que en casi todas las demás ciudades. El cambio interanual fue del 14.2% en Miami, solo superado por Tampa (15.6%). Esto ha ensanchado la brecha: el año pasado, la mediana de lujo costaba 7.6 veces más que la no lujosa; este año es 8.8 veces.
Impacto en la comunidad
La profesora de la Universidad Internacional de Florida, Maria Ilcheva, investiga los cambios demográficos en Miami-Dade. Su análisis de las declaraciones de impuestos del IRS muestra que el condado gana residentes adinerados mientras pierde a los de menores ingresos. Según datos de 2023, quienes se mudaron a Miami-Dade tenían un ingreso promedio de $178,000, mientras que el ingreso promedio de los que se fueron era de $89,000.
Mientras los ricos llegan, muchos residentes de clase media y baja luchan por encontrar viviendas asequibles. La organización sin fines de lucro Miami Homes for All estima que el condado enfrenta un déficit de aproximadamente 90,000 unidades de vivienda asequible.
Comparación nacional
La disparidad en West Palm Beach y Miami supera con creces la de otras grandes ciudades. En Nueva York, la mediana de lujo es 5.5 veces más cara; en Los Ángeles, 4.9 veces; y en Phoenix, 4.8 veces. En los mercados con menor brecha, la diferencia es de solo 2.5 a 3 veces.

La brecha de precios entre viviendas de lujo y no lujo en el sur de Florida no solo refleja la demanda de los ultra ricos, sino que también profundiza la desigualdad habitacional. Con una oferta limitada de terrenos privilegiados y un flujo constante de compradores adinerados, la tendencia parece destinada a continuar.