Un giro inesperado en la infraestructura de transporte
Florida contaba con casi $197 millones de fondos federales del programa NEVI (National Electric Vehicle Infrastructure) para expandir la red de cargadores para vehículos eléctricos en todo el estado. Sin embargo, en lugar de instalar estaciones de carga en autopistas, estaciones de servicio y centros comerciales, el estado ha decidido destinar ese dinero a una tecnología aún emergente: los autos voladores, también conocidos como taxis aéreos o eVTOL.
Según documentos del Departamento de Transporte de Florida (FDOT), obtenidos a través de solicitudes de información pública, el estado considera que el mercado privado ya ha cubierto suficientemente las necesidades de carga para vehículos convencionales. Por ello, propone construir una “Red de Autopistas Aéreas” que incluya plataformas de carga, despegue y aterrizaje para estas aeronaves futuristas.

Críticas a la decisión
La decisión ha generado controversia. Stephen Smith, de la Alianza Sur para la Energía Limpia (Southern Alliance for Clean Energy), calificó la medida como un secuestro de fondos:
“El dinero que habría beneficiado a una gran población se está desviando hacia los oligarcas y ultra ricos para tecnologías emergentes”.
Por su parte, Ryan McKinnon, portavoz de Charge Ahead Partnership –coalición que incluye a gigantes de estaciones de servicio como Buc-ee’s y Wawa– señaló que los fondos debían ayudar a gasolineras y pequeñas empresas:
“Apoyemos a los emprendedores que construyen negocios para todos los floridanos, no solo para quienes pueden pagar un viaje en aeronaves futuristas”.
Detalles del plan estatal
El FDOT planea financiar 32 plataformas de carga, despegue y aterrizaje, cada una con un costo estimado de $5.6 millones. Los documentos no especifican ubicaciones exactas, pero el departamento ha mencionado lugares como aeropuertos, edificios de apartamentos de lujo, campos de golf y bases militares. En un movimiento inusual, Florida también cubriría la parte de contrapartida del 20% que normalmente deben aportar las empresas privadas, utilizando fondos estatales.
El gobernador Ron DeSantis anunció que el estado financiará los costos del proyecto, y en junio el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva instruyendo a la FAA a establecer un programa piloto para probar autos voladores. Florida fue uno de los ocho estados seleccionados para liderar estas pruebas.
Infraestructura existente
Florida ya cuenta con el primer sitio de pruebas aéreas del país en las instalaciones SunTrax, en el centro del estado, un centro de 475 acres donde también se prueban vehículos autónomos. Empresas como Archer (respaldada por United Airlines y el multimillonario de Miami Stephan Ross), BETA (respaldada por Amazon), Electra (respaldada por Honeywell) y Joby (respaldada por Toyota, Delta y Uber) participan en el programa piloto.
¿Y los cargadores eléctricos?
El FDOT asegura que el número de puertos de carga públicos en Florida se ha más que duplicado en los últimos cuatro años, identificando 452 cargadores rápidos y 1,708 estaciones de nivel 2 disponibles hasta enero de 2025. Bill Ferro, director de tecnología de la plataforma de datos de carga EV Paren, coincidió en que el mercado privado ha progresado sin ayuda gubernamental. Sin embargo, la Alianza Sur para la Energía Limpia señala que Florida, a pesar de tener la segunda mayor cantidad de vehículos eléctricos del país, sigue por debajo del promedio nacional en cargadores por vehículo, especialmente para residentes de apartamentos sin acceso a carga.
La Administración Federal de Carreteras (FHWA) ha completado la revisión del corredor de cargadores de Florida y ha acordado que la red de autopistas está suficientemente desarrollada, lo que permite al estado redirigir los fondos. Se espera que la FHWA dé luz verde al uso del dinero para infraestructura de autos voladores.
El debate sobre si esta inversión beneficia a todos los floridanos o solo a unos pocos continúa abierto, mientras el estado avanza hacia un futuro de transporte aéreo urbano.
