DOGE: La sombra de Musk que perdura en Washington
Aunque Elon Musk finalizó su estatus de «empleado gubernamental especial» tras 130 días, su controversial Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) profundiza su influencia en el gobierno federal. 
Reestructuración silenciosa
Mientras Musk anunciaba su salida en X (antiguo Twitter), agentes de DOGE se convertían en funcionarios permanentes. En el Departamento del Interior, Tyler Hassen asumió como subsecretario interino tras ordenar despidos, mientras una ingeniera de SpaceX tomaba el control tecnológico.
Recortes estratégicos
- Meta presupuestaria: $160 mil millones en reducciones
- Agencias afectadas: IRS, USAID y NIH
- Nuevos blancos: Oficina de Derechos del Trabajo Congresional y Oficina de Publicaciones del Gobierno
«DOGE no se va. Hablo con ellos diariamente»
— Russ Vought, director de la Oficina de Gestión y Presupuesto
Resistencia y contradicciones
Agencias como los Institutos Nacionales de Salud (NIH) revocaron directrices de DOGE que exigían informes semanales de productividad. Pese a esto, su director Jay Bhattacharya admitió incapacidad para detener despidos masivos.
El poder tras bambalinas
Steve Davis (lugarteniente de Musk) y Antonio Gracias visitan semanalmente la Casa Blanca, coordinando con la jefa de gabinete Susie Wiles. Mientras, Russ Vought emerge como operador clave para institucionalizar los cambios.