El Departamento de Justicia se pone del lado de xAI en la disputa legal sobre turbinas de gas
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) intervino el lunes en la demanda que la NAACP presentó contra xAI para detener el uso de decenas de turbinas de gas natural sin permiso en los centros de datos de la empresa en Memphis. Según Wired, el DOJ argumentó que si el tribunal falla a favor de la demanda, se socavaría la “seguridad nacional, económica y energética de Estados Unidos”.

Seguridad nacional y operaciones militares
El memorando del DOJ señala que Grok, el modelo de inteligencia artificial de xAI, es uno de los cuatro sistemas de IA que respaldan “operaciones críticas para la misión”, incluidos los recientes ataques en Irán. El gobierno federal considera que interrumpir el suministro eléctrico de estos centros de datos pondría en riesgo las capacidades militares del Departamento de Guerra.
“Si la NAACP prevalece, el resultado sería un golpe a la innovación en inteligencia artificial que apoya las operaciones militares de Estados Unidos”, afirma el documento del DOJ.
El conflicto legal y las regulaciones ambientales
La NAACP anunció su intención de demandar a xAI en junio del año pasado, buscando detener el uso de turbinas de gas “móviles” en los centros de datos Colossus y Colossus 2. A pesar de los esfuerzos legales, xAI ha continuado añadiendo unidades, elevando el total a 57 turbinas.
La compañía, dirigida por Elon Musk, sostiene que las turbinas montadas en remolques están exentas de las regulaciones de contaminación del aire de Misisipi durante un año. En cambio, el Southern Environmental Law Center, que representa a la NAACP, afirma que esta práctica viola la ley federal, ya que las turbinas montadas en remolques pueden considerarse estacionarias y, por lo tanto, sujetas a regulación.
Impacto en la calidad del aire y la salud
La NAACP ha denunciado que la región de Memphis, ya una de las más contaminadas del país, ha sufrido un empeoramiento de la calidad del aire desde la puesta en marcha de los centros de datos de xAI. Desde el año pasado, el número de turbinas se ha más que duplicado, generando un aumento correspondiente en tres contaminantes principales:
- PM2.5: partículas finas vinculadas a enfermedades cardiovasculares.
- Formaldehído: compuesto cancerígeno.
- Óxidos de nitrógeno (NOx): asociados con asma y problemas respiratorios.
Estos contaminantes están relacionados con dolencias que van desde el derrame cerebral hasta la enfermedad de Alzheimer, lo que ha generado una fuerte oposición de grupos comunitarios y ambientales.

Planes de expansión millonarios
xAI, ahora una división de SpaceX, tiene previsto adquirir más generadores en los próximos meses o años. En la documentación de la OPI de SpaceX, la compañía indicó que comprará $2.800 millones adicionales en turbinas de gas para alimentar sus centros de datos de IA en los próximos tres años. De esa cifra, al menos $2.000 millones se destinarán a “turbinas de gas móviles”.
Esta inversión subraya la dependencia de la industria tecnológica en fuentes de energía fósil, en medio de crecientes críticas por su huella ambiental. Mientras tanto, el caso legal sigue su curso y la NAACP busca que se detenga la operación de las turbinas hasta que se obtengan los permisos adecuados.
Repercusiones políticas y legales
La postura del DOJ ha generado un debate sobre el equilibrio entre la seguridad nacional, la innovación tecnológica y la protección ambiental. Organizaciones como el Southern Environmental Law Center continúan presionando para que se apliquen las regulaciones federales, mientras que xAI defiende la legalidad de sus operaciones.
El caso podría sentar un precedente para futuros proyectos de centros de datos que utilicen turbinas de gas temporales, especialmente en regiones ya afectadas por la contaminación.