El astro argentino dejará a las Garzas sin su presencia en un partido clave contra el líder de la Conferencia Este
La Major League Soccer (MLS) ha anunciado una dura sanción para el Inter Miami, que se verá obligado a jugar sin sus dos principales figuras, Lionel Messi y Jordi Alba, en el crucial encuentro de este sábado contra el FC Cincinnati. La medida disciplinaria se aplica por la ausencia de ambos futbolistas en el reciente Juego de las Estrellas de la liga. Según las regulaciones de la MLS, cualquier jugador que no participe en el evento sin una aprobación previa de la liga queda inhabilitado para el siguiente partido de su club.
Este castigo llega en un momento delicado para el Inter Miami. A pesar de los impresionantes números de Messi, que acumula seis dobletes en sus últimas siete presentaciones, la cargada agenda del equipo es un factor de preocupación. El capitán, que ha disputado nueve partidos consecutivos en los últimos 35 días, necesitaba un merecido descanso. Esta sobrecarga de partidos es lo que el cuerpo técnico, liderado por Javier Mascherano, intenta evitar a toda costa, considerando el agotamiento y el riesgo de lesiones musculares. De hecho, periodistas especializados como Guillem Balagué habían anticipado que la no participación de Messi en el All-Star era una medida preventiva, dando prioridad a la competición real sobre un evento de exhibición.
La decisión de la MLS ha generado debate, incluso dentro de la propia liga. El comisionado Don Garber reconoció la dificultad de la medida y anunció que revisará la política de participación en el All-Star de cara al futuro. «Ha sido una decisión muy difícil. Dicho esto, vamos a revisar detenidamente la política de cara al futuro. Me comprometo a trabajar con nuestros jugadores para determinar cómo debe evolucionar la norma», explicó Garber, quien también destacó el inmenso aporte de Messi a la liga. Con el duelo ante Cincinnati, líder de la Conferencia Este, el Inter Miami se jugará gran parte de sus opciones de seguir peleando por el liderato. Sin su jugador más determinante, el reto será aún mayor.