Justicia para Rickey: Adolescente se declara culpable y recibe sentencia por crimen que conmocionó a la comunidad
Este lunes, Keantae Vaughn, de 17 años, aceptó un acuerdo de culpabilidad por el asesinato de Rickey Ferguson Jr., un talentoso futbolista de 16 años de Deerfield Beach High School, cuyo futuro fue truncado por un acto de violencia sin sentido.
Los hechos: Un crimen por una discusión trivial
El 28 de diciembre de 2022, Rickey fue disparado en la cabeza mientras se encontraba en el campo de fútbol del West Side Park en Deerfield Beach. La fiscal Kristine Bradley explicó en la corte que el crimen ocurrió tras una discusión por un sombrero que Vaughn le había quitado a la víctima. En el momento del hecho, Vaughn tenía apenas 14 años.
La sentencia y el dolor de una familia
El juez George Odom del Circuito de Broward sentenció a Vaughn a 25 años en una prisión estatal, tras aceptar un acuerdo que redujo el cargo a asesinato en segundo grado. Vaughn recibirá crédito por los casi tres años que ya ha cumplido en la cárcel.
“Una joven vida llena de promesas, pero desafortunadamente truncada por un acto de violencia sin sentido”, declaró el juez Odom durante la audiencia.
La familia de Rickey, visiblemente devastada y vestida con camisetas blancas que decían “Justicia 4 Rickey”, enfrentó al acusado en la corte.
Voces del dolor: Los testimonios que estremecieron la sala
- Tamillia Johnson (tía de Rickey): “Lo que pudo haber sido un futuro brillante para un hombre brillante que era amado y respetado… y egoístamente arrebatado”.
- Rickey Ferguson Sr. (padre): Relató el trauma de ver a su hijo con muerte cerebral en un hospital. “RJ corriendo hacia el asiento de la ventanilla, eso nos va a afectar de por vida”.
- Latasha Ferguson (madre), en una carta leída en voz alta: “Él se estaba convirtiendo en un hombre joven… Vaughn se llevó la mitad de mi corazón y alma”.
- Michelle Beckford (tía): “Quiero que sepas que has hecho de nuestra vida un infierno. Rickey estaba lleno de vida, de luz… No se merecía esto”.
- Kendra LaFrance (tía): “Nunca terminó lo que comenzó: la secundaria, la universidad, sus sueños, sus pasiones, sus metas…”.
Un talento deportivo arrebatado
Rickey Ferguson Jr. no solo era una estrella del fútbol americano en Deerfield Beach High School, también practicaba fútbol soccer, voleibol y atletismo. Su madre recordó que, al momento de su muerte, esperaba con ilusión asistir al baile de graduación.
Durante la audiencia, Keantae Vaughn, vestido con una camisa de botones gris a cuadros y flanqueado por sus abogados, permaneció en silencio, mirando hacia abajo y asintiendo ocasionalmente. Cuando el juez le dio la oportunidad de dirigirse a la familia de la víctima, declinó hablar.
El caso, que ha seguido su curso por casi tres años, llega a un cierre judicial, pero el vacío y el dolor para la familia de Rickey permanecerán para siempre.