La plataforma de contenido por suscripción se une a Google e Instagram en la censura china, reafirmando la política de «tolerancia cero» contra el contenido explícito y la creciente brecha digital del gigante asiático
El gobierno chino ha vuelto a cerrar filas en su cruzada por el control digital, bloqueando el acceso a OnlyFans, la popular plataforma de contenido por suscripción. Esta medida no es un hecho aislado, sino que refuerza la ya extensa censura sobre servicios extranjeros como Google, Instagram, Twitter y WhatsApp, en línea con la política de tolerancia cero de Pekín contra el contenido sexual explícito. La decisión subraya la firme estrategia de regulación digital del país, que busca moldear un entorno online acorde a sus estrictos preceptos.
La prohibición de OnlyFans pone nuevamente de manifiesto la creciente brecha entre el ecosistema digital chino y el resto del mundo. Aunque algunos usuarios lograron sortear el “Gran Cortafuegos” mediante redes privadas virtuales (VPN) durante un breve período, las autoridades tecnológicas chinas rápidamente reforzaron sus filtros, cerrando por completo el acceso. Este control férreo sobre los contenidos que circulan en sus redes plantea significativos desafíos tanto para las empresas tecnológicas foráneas como para los usuarios locales, quienes se ven obligados a recurrir a herramientas de anonimato digital cuya legalidad y uso implican riesgos en el país.