El regreso del sargazo golpea a Miami: costos de limpieza y fuga de turistas
El sargazo, esa alga parda y fibrosa que enreda cabellos y motores, vuelve a ser protagonista en las costas del sur de Florida. Este año se perfila como uno de los más intensos, superando incluso los récords de 2023 y 2025, según científicos de la Universidad del Sur de Florida. Los residentes y turistas ya sienten el impacto, mientras las autoridades buscan soluciones.
Victoria Brosman, turista de Toronto, vivió una experiencia frustrante hace tres años en Bal Harbour: «Nuestras fotos de ese viaje son un recordatorio de por qué Florida ya no es una opción». Ahora, los pronósticos indican que las floraciones (blooms) llegan antes y con mayor volumen, lo que agrava un problema que ya cuesta a los contribuyentes cerca de 4 millones de dólares al año solo en tractores para retirar el alga de la arena.
Pérdidas millonarias en la economía turística
El turismo es el motor de Miami-Dade. En 2024, 28 millones de visitantes gastaron 22.000 millones de dólares en el condado. Sin embargo, el sargazo está alejando a los viajeros. Según el investigador Di Jin del Woods Hole Oceanographic Institution, las pérdidas directas en turismo y pesca ascienden a 2.700 millones de dólares, y al sumar el efecto dominó en hoteles, restaurantes y servicios, la cifra total puede llegar a 5.000 millones, con escenarios pesimistas que rozan los 10.000 millones.
«El sargazo ya no es solo una molestia ambiental, está causando un impacto económico tangible y significativo», afirmó Jin.
En redes sociales como Facebook, un grupo con más de 17.000 miembros debate constantemente si cancelar o modificar sus planes para evitar el olor a huevo podrido. Brena Watson, de St. Louis, decidió replantear sus vacaciones: «Una playa debe ser limpia y bonita. Podríamos ir a Las Vegas o Nueva York». Eric Page, de Iowa, quien ya había reservado un Airbnb para septiembre, confesó sentirse «enfermo del estómago» al saber del problema.
La ciencia busca predicciones y soluciones
El científico Chuanmin Hu, pionero en el monitoreo satelital del sargazo, advierte que los récords se superan mes a mes: «Lo aterrador es que en los últimos dos o tres años se han roto marcas históricas constantemente». Actualmente, la herramienta de la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica) ofrece pronósticos diarios de la severidad del sargazo en la costa, aunque las nubes y los cambios de viento limitan su precisión. Los investigadores trabajan para mejorar los modelos y los bañistas pueden ayudar enviando fotos.
Detener el sargazo en el mar no es práctico en Miami. La poderosa corriente del Golfo hace difícil anclar barreras y las regulaciones estatales y federales limitan su remoción en el océano, ya que el alga sirve de hábitat para peces y crustáceos mientras flota.
La costosa recolección y el dilema ambiental
Por ahora, la única solución es retirar el alga de la playa y llevarla a vertederos. Pero esto genera metano, un potente gas de efecto invernadero, al descomponerse. Miami-Dade County, a través de la Miami-Dade Innovation Authority, seleccionó en 2023 a cuatro startups —Algas Organics, X Net, Carbon Wave y Chemergy— para convertir el sargazo en fertilizantes o materiales de construcción. Sin embargo, las pruebas no comenzaron hasta 2025 debido a demoras por el contenido de metales pesados como arsénico. Las empresas tienen hasta septiembre para completar los ensayos.

Turistas y locales se adaptan: ¿aprender a convivir?
No todos ven el sargazo como una catástrofe. Erin Mills, turista de Phoenix, notó que el alga atraía más vida marina: rayas, peces globo y loros, lo que enriqueció su experiencia de snorkel. Ashley Guerra-Orozco, residente de Miami que llevó a sus hijos a Crandon Park, lanzó un mensaje directo: «Superenlo, en realidad no es tan malo».
Mientras la ciencia y las autoridades buscan soluciones a largo plazo, los turistas ya están ajustando sus expectativas. La pregunta clave es si Miami logrará mantener su atractivo frente a una alga que no da tregua y que amenaza con seguir rompiendo récords.
¿Qué opinas? Si tienes fotos o experiencias recientes en las playas del sur de Florida, compártelas para ayudar a los investigadores a mejorar los pronósticos. El futuro del turismo en Miami podría depender de cómo gestionemos juntos este desafío natural.