San Juan responde con firmeza al reclamo territorial de La Rioja
La administración de Ricardo Quintela volvió a poner sobre la mesa una disputa limítrofe que San Juan considera cerrada por ley. El intendente de Valle Fértil, Mario Riveros, calificó la iniciativa riojana como “de muy mal gusto”, aseguró que carece de sustento jurídico y presentó un repudio formal en la Legislatura provincial.
La controversia escala rápidamente porque no se limita a un choque político: las zonas en discusión concentran proyectos mineros estratégicos y un patrimonio turístico invaluable.
Las voces sanjuaninas: del Ejecutivo al sector minero
El secretario General de la Gobernación, Emilio Achem, descartó cualquier avance riojano y exigió “seguridad jurídica para las inversiones”. La posición oficial se apoya en que los límites interprovinciales fueron fijados por leyes nacionales y no pueden ser modificados unilateralmente.
El Colegio Profesional de Ingenieros Agrimensores de San Juan confirmó que las fronteras están técnicamente definidas, mientras que la Cámara Minera sanjuanina advirtió que cualquier incertidumbre pone en riesgo inversiones de gran escala.
Proyectos clave bajo la lupa
- Vicuña
- Lunahuasi
- Josemaría
- Filo del Sol
- Parque Ischigualasto —ícono turístico y paleontológico—
San Juan defiende que la zona de Ischigualasto, declarada Patrimonio de la Humanidad, está bajo su administración y que cualquier cambio territorial debe ser tratado por el Congreso de la Nación.
Una pulseada que recién comienza
La ofensiva riojana, fuertemente rechazada por funcionarios, legisladores y empresarios sanjuaninos, deja al gobierno de Quintela en una posición incómoda: mientras busca reafirmar derechos territoriales, enfrenta un frente coordinado que invoca leyes nacionales, seguridad jurídica y la competencia del Congreso para cualquier modificación de límites provinciales.
La controversia quedó instalada con presentaciones legislativas, declaraciones cruzadas y advertencias concretas del sector minero.