
El Servicio Público en Argentina: Una Noción Perdida
En Argentina se ha perdido completamente la noción de servicio público. Los políticos trabajan para sí mismos y no para los ciudadanos, según denuncias recientes sobre conductas que evidencian un claro rechazo al mandato popular.
Reelecciones Ilimitadas: El Caso de Buenos Aires
Esta crítica surge a raíz de la polémica votación en el Senado de la provincia de Buenos Aires que habilita las reelecciones indefinidas de legisladores. Actualmente solo permitían una reelección, pero la casta política «trabaja incansablemente por sus privilegios», según las acusaciones.
Legislaturas Provinciales: Negocios y Corrupción
Las legislaturas provinciales son señaladas como «una fuente inagotable de negocios y roscas políticas», donde casos como el de Chocolate Rigau evidencian cómo «los legisladores robaban dinero a partir de empleados que no existían».
El Escándalo Kikuchi
El legislador Carlos Kikuchi de La Libertad Avanza generó indignación al justificar las reelecciones indefinidas comparándolas con el Reino Unido de Churchill: «Estos tipos nefastos tienen el tupé de compararse con Churchill», se denuncia, mientras se les acusa de «alquilar su voto».
Formosa: La Dictadura Disfrazada
La situación alcanza niveles críticos en Formosa, descrita como «una especie de dictadura» donde Insfrán impulsa una reforma constitucional para burlar el fallo de la Corte Suprema contra las reelecciones indefinidas mediante el sistema de «ley de lemas», calificado como «una calamidad».
«Llamar democracia a lo que sucede en Formosa es un chiste»
Ciudadanos Rehenes de la Mafia Política
Los argentinos «viven mal para que unos políticos inescrupulosos vivan como reyes», pagando impuestos que «convierten en millonarios a legisladores». El peronismo habría creado una «élite de políticos de cuarta categoría, todos millonarios» que mantienen a los ciudadanos «de rehenes».
La única solución, según el análisis, sería recuperar la noción de servicio público ante estas «mafias enquistadas en la política» que «siempre ganan» a costa del pueblo argentino.