El imperio farmacéutico de Hugo Sigman bajo la lupa de Milei
El ministro de Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, impulsa la desregulación de importación de vacunas veterinarias para romper el monopolio de Biogénesis Bagó, laboratorio controlado por el empresario Hugo Sigman. Un negocio que mueve 150 millones de dólares anuales.

Del exilio político al poder farmacéutico
Sigman, simpatizante del Partido Comunista Argentino en los años 70, fue exiliado durante la dictadura. Su casamiento con Silvia Gold lo insertó en la industria farmacéutica familiar. Con un préstamo de 400.000 dólares de su suegro Roberto Gold, fundó en España el grupo Chema, germen del actual holding Insud con facturación de 1.500 millones de euros anuales.
Oportunismo en crisis sanitarias
Su fortuna se consolidó con dos crisis: el brote de cólera en 1992 y la reaparición de la fiebre aftosa en 1994. Aprovechó la desregulación farmacéutica vigente hasta mediados de los 90 para importar componentes. Hoy, con su laboratorio como principal proveedor del SENASA, se opone a las importaciones que compitan con sus precios.
La batalla legal contra Sturzenegger
Biogénesis Bagó demandó judicialmente para frenar la desregulación, pero el juez Enrique Lavié Pico rechazó el amparo. Sturzenegger comparó el monopolio de Sigman con el de Grupo Clarín: «Es como que dijéramos que Clarín tiene un convenio de cooperación con la Enacom», afirmó en la Exposición Rural de Palermo.

Alianzas globales y doble discurso
Mientras bloquea importaciones en Argentina, Sigman exporta vacunas a China through una alianza con Hile Biotechnology desde 2013. Provee el 90% de las vacunas contra aftosa en el país asiático.