El Gobierno nacional lanza una transformación profunda del Sistema de Inteligencia
Buenos Aires, 1 de enero – El Ejecutivo argentino avanza con una “reforma de segunda generación” del Sistema de Inteligencia Nacional, con el objetivo de profundizar su integración, eficiencia, control y legitimidad, según información oficial confirmada a la Agencia Noticias Argentinas.
Base legal y objetivos estratégicos
La iniciativa se sustenta en el Decreto 614/24 y prevé modificaciones a la Ley 25.520. Su propósito es mejorar la coordinación con los subsistemas criminal, militar y financiero, eliminar superposiciones y revalorizar la inteligencia como herramienta estratégica del Estado.

Ejes centrales de la transformación
Creación de una Comunidad de Inteligencia
Se establecerá una Comunidad de Inteligencia, coordinada por la SIDE, que facilitará el intercambio permanente de información entre organismos especializados. Este espacio incorporará saberes económicos, tecnológicos, sanitarios y ambientales.
Comunidad Informativa y transparencia automatizada
Paralelamente, se conformará una Comunidad Informativa integrada por organismos que, sin producir inteligencia, aportarán datos relevantes para el análisis estratégico. Todo el intercambio se registrará a través de un sistema automatizado, eliminando la discrecionalidad.
Redefinición de roles: ciberinteligencia y ciberseguridad
La reforma diferencia claramente entre ciberinteligencia y ciberseguridad. Esta última quedará bajo un nuevo Centro Nacional de Ciberseguridad dependiente de la Jefatura de Gabinete, mientras la ciberinteligencia se mantendrá orientada a la obtención de conocimiento estratégico.
Enfoque exclusivo en contrainteligencia
La Agencia de Seguridad Nacional se redefinirá para enfocarse exclusivamente en tareas de contrainteligencia, con un enfoque preventivo ante amenazas como espionaje, sabotaje o injerencia extranjera. Se descarta expresamente el uso de estas herramientas para vigilancia política interna.
Reorganización y eliminación de duplicidades
Se elimina la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM), organismo dependiente del Ministerio de Defensa que duplicaba tareas con la inteligencia del Estado Mayor Conjunto, que ahora concentrará la producción de inteligencia militar estratégica.
Refuerzo de los controles y la conducción
Los mecanismos de control se verán fortalecidos: la actual División de Asuntos Internos pasará a ser la Inspectoría General de Inteligencia, con más atribuciones para auditorías, investigaciones internas, y control legal, presupuestario y de eficiencia.
Además, los titulares de órganos desconcentrados serán designados directamente por el Secretario de Inteligencia, centralizando la conducción y fortaleciendo el control interno.
Respuesta a las críticas y recorte de competencias
En contraste con las críticas opositoras, especialmente del kirchnerismo, las fuentes oficiales indicaron que la reforma plantea un recorte real de competencias a la SIDE, que dejará de intervenir en inteligencia interior y en la protección de infraestructura digital.
La nueva arquitectura busca un sistema más integrado, transparente y especializado, priorizando la seguridad nacional frente a amenazas externas y descartando cualquier uso político de las herramientas de inteligencia.