Un paso clave en las relaciones fiscales
El Ministerio de Economía nacional y la Ciudad de Buenos Aires alcanzaron un acuerdo definitivo para cancelar la deuda acumulada durante el último año en concepto de Coparticipación Federal de Impuestos. La resolución se produjo tras intensas negociaciones que culminaron este lunes 18 de mayo de 2026.
Antecedentes del conflicto
En septiembre de 2024, con el visto bueno de la Justicia, el Gobierno nacional y el GCBA pactaron que la administración central transferiría a la Ciudad los fondos equivalentes al coeficiente del 1,55%, monto reconocido por la Corte Suprema de Justicia en su fallo cautelar de fines de 2022. El acuerdo se cumplió durante los primeros meses del año pasado, pero a partir de julio los pagos comenzaron a ralentizarse, generando la deuda que ahora se cancela.
Los términos del nuevo acuerdo
Tras varias negociaciones a nivel político y técnico, hoy se logró un acuerdo mediante el cual el Gobierno nacional transferirá a la Ciudad una cartera de bonos con un vencimiento de 7 meses. Este nuevo entendimiento, alcanzado a través del diálogo constructivo entre las partes, no incluye el pago de la deuda generada por el kirchnerismo durante el gobierno de Alberto Fernández. Cabe recordar que el pago y normalización de esta deuda había sido contemplado por el GCBA en el Presupuesto 2026 de la Ciudad.
“Logramos un acuerdo con el Gobierno Nacional para cancelar la deuda por la coparticipación acumulada durante el último año”, afirmó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
El mandatario destacó el diálogo con la Nación: “Después de meses de trabajo conjunto, diálogo permanente con el ministro de Economía, Luis Caputo, y voluntad de ambas partes para resolver esta situación, logramos avanzar en una solución concreta”. Asimismo, no perdió la oportunidad de recordar que el acuerdo “no incluye el pago de la deuda generada por el kirchnerismo durante el gobierno de Alberto Fernández”.

Impacto en las cuentas porteñas
El acuerdo permitirá a la Ciudad contar con los recursos previstos en su presupuesto, aliviando la presión fiscal y dando certidumbre a las finanzas locales. La resolución de esta deuda representa un hito en la relación entre Nación y la Capital Federal, que durante meses estuvo marcada por la incertidumbre.