Nombramiento de embajadores en Perú: ¿responsabilidad o recompensa política?
El internacionalista Ramiro Escobar consideró que los recientes nombramientos de embajadores y representantes del Perú ante organismos internacionales se encuentran dentro de las facultades del Poder Ejecutivo. Sin embargo, sostuvo que quienes asuman estos cargos deben contar con la preparación, experiencia y conocimientos necesarios para cumplir adecuadamente sus funciones.

Ramiro Escobar y la designación de embajadores políticos
Durante una entrevista televisiva, Escobar explicó que el Ejecutivo puede designar un porcentaje de embajadores políticos dentro del Servicio Diplomático. No obstante, consideró que estas decisiones deberían tener en cuenta la experiencia del funcionario, el conocimiento del país u organismo de destino y su comprensión del escenario internacional.
“El nombramiento no debe verse como un favor, debe verse como una responsabilidad”
Si bien señaló que lo ideal es recurrir a diplomáticos de carrera, aclaró que no es indispensable pertenecer al Servicio Diplomático para ejercer una embajada.
Carlos Pareja Ríos y Aurelio Pastor: los nuevos representantes peruanos
Escobar destacó la trayectoria de Carlos Pareja Ríos, designado representante permanente del Perú ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York. Recordó que fue canciller y embajador en Estados Unidos, además de contar con experiencia en asuntos de la agenda multilateral, como conflictos internacionales, derechos humanos y las posiciones del Perú ante organismos internacionales.
Sobre la designación de Aurelio Pastor Valdivieso como representante permanente ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), consideró que su experiencia política puede ser un aporte, pero deberá complementarse con un conocimiento actualizado de la realidad regional y de los temas que aborda el organismo hemisférico.
Claves del análisis de Ramiro Escobar sobre los embajadores
- Los nombramientos diplomáticos son facultad del Poder Ejecutivo.
- La preparación y experiencia deben primar en la selección.
- Una embajada no debe considerarse una recompensa política.
- La experiencia política nacional no es suficiente para ejercer una función diplomática.
- Los representantes deben conocer las normas del Servicio Diplomático y respetar la democracia y los derechos humanos.
¿Por qué la experiencia política no basta para una embajada?
Finalmente, Escobar advirtió que la experiencia política en el ámbito nacional no es suficiente para asumir una función diplomática. Los nuevos representantes deben conocer la realidad de los países donde serán destinados, la coyuntura regional y los principales acontecimientos internacionales, en un contexto marcado por conflictos, cambios de alianzas y tensiones entre potencias.