Controversia en Fovipol: Arriola mantiene a Paredes en el cargo tras orden de reasignación incumplida
El comandante general de la Policía Nacional del Perú, Óscar Arriola, ha confirmado la continuidad del coronel Edgar Paredes Montenegro como gerente general del Fondo de Vivienda Policial (Fovipol), generando cuestionamientos sobre transparencia y gestión.

La orden de reasignación que nunca se ejecutó
En noviembre de 2025, Óscar Arriola firmó un memorándum para reasignar a Edgar Paredes Montenegro desde la gerencia general de Fovipol hacia la Región Policial Lima Centro, argumentando «por necesidad de servicio y sin costo para el Estado».
Sin embargo, esta medida nunca se llevó a cabo ni se explicaron las razones de su incumplimiento, por lo que Paredes continuó ejerciendo sus funciones en el fondo de vivienda.
Ratificación y cambios en el directorio
Contrario a la orden inicial, Óscar Arriola ratificó a Edgar Paredes Montenegro como gerente general por un año más, desde el 1 de enero al 31 de diciembre de 2026, mediante una nueva resolución.
El dispositivo legal también modifica gran parte del directorio de Fovipol, aunque mantiene en sus puestos a Paredes y al director de Asuntos Jurídicos, Manuel Udeña.
Cuestionamientos a la gestión de Edgar Paredes
La decisión de mantener a Paredes llega en medio de serias acusaciones sobre su gestión al frente de Fovipol:
- Contrato en Piura: Se pagó el 99% del monto a una constructora por viviendas que presentan deficiencias estructurales que impiden su habitabilidad, según reveló el programa Cuarto Poder.
- Préstamo personal: Edgar Paredes obtuvo un préstamo de más de medio millón de soles de Fovipol para presuntamente comprar una casa en San Isidro, mientras cientos de policías esperan por viviendas financiadas pero no entregadas debido a fallas técnicas.
Impacto en la credibilidad institucional
Estos hechos han generado un fuerte debate sobre la administración de los recursos destinados a la vivienda policial y la aparente impunidad en la toma de decisiones al más alto nivel dentro de la institución.
La situación pone en evidencia la necesidad de una auditoría independiente y transparente para aclarar los manejos financieros de Fovipol y garantizar los derechos de los miembros de la Policía Nacional.