Debate sin definición para los indecisos
El debate presidencial de la segunda vuelta electoral, organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), enfrentó a Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú). Pese a la expectativa, el análisis de expertos políticos indica que la jornada no logró inclinar el voto del bolsón de indecisos ni dejó una frase contundente para la memoria colectiva.

Desempeño de los candidatos
El excongresista Juan Sheput señaló que Fujimori se mantuvo apegada a un guion que le restó espontaneidad:
“Pudo tener reacciones más punzantes, más cuestionadoras, más certeras hacia su oponente”.
En la misma línea, el exparlamentario Víctor García Belaúnde indicó que la candidata de FP desaprovechó la oportunidad de cuestionar la trayectoria de Sánchez como congresista.
“Ella perdió esa oportunidad mientras Sánchez fue muy demagogo, acartonado e, incluso, exagerado”, remarcó.
Ambos analistas coincidieron en que el discurso de Sánchez estuvo sostenido en populismo y datos inexactos.
Temas ausentes: corrupción y minería ilegal
Sheput advirtió que dos asuntos brillaron por su ausencia: la corrupción y la minería ilegal. Su omisión, dijo, no fue casual:
“A los dos les molesta el tema de la corrupción. Los equipos de gobierno, cuando negociaron los temas del debate, no quisieron tocarlos”.
García Belaúnde profundizó en la minería ilegal y la calificó como un problema estructural:
“El Perú exporta entre 10.000 y 12.000 millones de dólares en oro ilegal; eso es inaceptable”.
Códigos rotos: ataque a la familia Fujimori
Un momento que generó fuertes cuestionamientos fue la decisión de Sánchez de referirse a la familia de Keiko Fujimori. Sheput consideró que ese gesto rompió un código no escrito de la política:
“Cualquier político serio se enfrenta personalmente a su adversario, pero jamás se mete con la familia. Sánchez se ha comportado como un perfecto cobarde que no respeta los códigos políticos”.
García Belaúnde coincidió y calificó el ataque como un golpe bajo e injustificado, recordando que Keiko estuvo presa casi más de un año, tiempo en el que se reconcilió con su familia.
El factor Jean Ferrari
Ambos analistas cuestionaron la inclusión de Jean Ferrari en el equipo de Keiko Fujimori debido a su vínculo con Universitario de Deportes. Advirtieron que mezclar fútbol y política puede alejar votantes, especialmente en una elección reñida. Sheput recordó que Mario Vargas Llosa, hincha de Universitario, en 1989 dijo:
“Yo me pongo la camiseta del Perú”
, mostrando que sabía que no debía ahuyentar al electorado de Alianza Lima.
Conclusiones del análisis
El debate no logró cambiar el panorama electoral de manera significativa. Las críticas apuntan a una falta de contundencia por parte de Fujimori y a un discurso populista y agresivo de Sánchez. La omisión de temas clave como la corrupción y la minería ilegal, sumada a la polémica en torno a la familia y la inclusión de figuras del fútbol, deja al electorado indeciso sin elementos claros para decidir su voto.