El lado oscuro de la virtualidad parlamentaria
Durante la pandemia, la virtualidad mantuvo operativo al Congreso peruano, pero hoy revela su faceta más bochornosa. Mientras la mayoría de trabajadores retornó a la presencialidad, numerosos congresistas insisten en el teletrabajo, protagonizando escándalos que evidencian desinterés en sus funciones.

Incidentes que encienden alarmas
El último miércoles, el congresista Jorge Coayla (Juntos por el Perú – Voces del Pueblo) encendió su micrófono durante una votación en la Comisión Permanente, revelando que escuchaba el partido Real Madrid vs. PSG del Mundial de Clubes. El legislador votó en abstención sin hacer comentarios sobre el hecho.
El caso Martínez: influencias en directo
En 2022, Edwin Martínez dejó su micrófono abierto durante una intervención de Martha Moyano, escuchándose cómo gestionaba un favor policial para su hijo:
«Le habla Edwin Martínez, congresista de la República. Un favor, el conductor es hijo mío»
Posteriormente intentó justificarse: «Puede ser un error, pero si tengo que pedir un favor por algún hijo mío, lo pediría».
Votación sin conocimiento
El 4 de julio de 2023, Edgard Reymundo Mercado (Bloque Democrático Popular) olvidó silenciar su micrófono tras votar en una sesión sobre el caso «mochasueldos» de Rosío Torres, admitiendo: «Estoy votando sin saber nada».
Expertos exigen retorno a la presencialidad
Cinco razones fundamentales
José Cevasco, exoficial mayor del Congreso, señala argumentos contundentes:
- Representatividad: La ciudadanía exige ver a sus representantes en curules
- Transparencia: La política no debe ocultarse tras pantallas
- Comunicación efectiva: La presencialidad mejora el feedback verbal y no verbal
- Agilidad: Negociaciones y debates se resuelven más rápido
- Institucionalidad: Fortalece el debate público y la legitimidad
¿Es posible regular la virtualidad?
Para César Delgado Guembes, exoficial mayor, el problema radica en el uso ético: «No creo que se pueda regular, porque la gente va a tratar de burlarla». Su esperanza está en las elecciones del 2026: «Los partidos deben proponer candidatos con competencias mínimas y perfil representativo».