Escándalo político: Chats contradicen versión de Otárola sobre extorsión
El expremier Alberto Otárola enfrenta una votación crucial en el Congreso tras revelarse nuevos chats que desmienten su alegato de haber sido víctima de extorsión. Los mensajes muestran un tono afable y colaborador con jóvenes que posteriormente obtuvieron contratos estatales en sectores bajo su influencia.

Vínculos afectivos y contratos cuestionados
Las conversaciones con Yasiré Pinedo revelan un trato romántico donde ella lo llama «Chapulín» y él responde con expresiones afectuosas. Pinedo recibió contratos por más de 50 mil soles en el Ministerio de Defensa cuando Otárola lo dirigía. Los chats muestran que el expremier gestionaba asuntos personales de sus viajes e incluso enviaba a un emisario llamado «El Gato» para encargos.
Segunda beneficiaria con modesto historial
Rosa Rivera Bermeo, quien administraba un hostal de dos estrellas en Huacho, obtuvo contratos estatales tras visitar el despacho de Otárola. A pesar de su limitada experiencia, recibió órdenes de servicio por decenas de miles de soles en Devida. Ambas jóvenes están vinculadas a dos acusaciones constitucionales en curso.
Proceso constitucional acelerado
La Comisión Permanente del Congreso otorgó 15 días hábiles a la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales para emitir su informe final. La denuncia 520, presentada por el exfiscal Juan Carlos Villena, acusa a Otárola de colusión simple y agravada por favorecer irregularmente a personas de su entorno.
Detalles de la acusación
La denuncia señala que Otárola intervino en procesos de Devida para beneficiar a Rosa Rivera Bermeo, coordinando con dos directivos de la institución. Estos hechos están tipificados en el artículo 384 del Código Penal. Paralelamente, se evalúan denuncias contra la fiscal de la Nación Delia Espinoza y el expresidente del JNE Jorge Salas Arenas.