El Puente hacia lo Eléctrico que Pocos Conducen Correctamente
Los vehículos híbridos enchufables (PHEV) se presentan como la solución ideal de transición: operan como eléctricos en trayectos cortos y usan combustible fósil para distancias largas. Sin embargo, su eficiencia y reducción de emisiones dependen de un factor crítico: que se carguen regularmente. Datos del mundo real revelan que esto no suele ocurrir.

El Estudio que Desnuda la Realidad: La Falta de Carga
Un análisis del Fraunhofer Institute, basado en datos de las computadoras de a bordo de los vehículos, determinó cuánta energía provenía efectivamente de la carga eléctrica. Los hallazgos son contundentes: menos de un tercio del millón de PHEV analizados en Alemania se enchufaban de manera ocasional o nunca lo hacían.
Este dato es crucial para los fabricantes estadounidenses que promueven los PHEV como una alternativa atractiva para mejorar la eficiencia de su flota sin una transición masiva a los eléctricos puros.
Del 44% al 0.8%: La Brecha Entre Marcas en el Uso Eléctrico
El estudio no solo expone el problema general, sino que detalla el comportamiento por marca. En el mejor de los casos, los conductores de Toyota utilizaron electricidad para el 44% de la energía destinada a la conducción. En el extremo opuesto, los conductores de Porsche apenas alcanzaron un 0.8%, con un promedio de solo 7 kilovatios-hora consumidos en dos años. Esto significa que el conductor promedio de un Porsche PHEV cargó su batería menos de la mitad de su capacidad una sola vez en ese período.

Las Raíces del Problema: Baterías Anémicas y Plataformas Comprometidas
Las limitaciones técnicas de los PHEV contribuyen a este escenario. Sus baterías, de capacidad reducida, suelen ofrecer autonomías eléctricas de entre 20 y 30 millas. Además, al estar basados en plataformas diseñadas para combustibles fósiles, sus motores eléctricos y electrónica de potencia no pueden satisfacer el 100% de las necesidades de potencia del vehículo. Ante una aceleración brusca o en climas fríos, el motor de gasolina se activa, desincentivando la carga regular.
Esto explica por qué estudios previos indican que los PHEV emiten hasta 3.5 veces más de lo que sugieren sus calificaciones oficiales de emisiones.
Alternativas y Futuro: ¿Tienen Sentido los PHEV?
Si no se desarrolla el hábito de enchufar, el tren motriz eléctrico se vuelve un lastre: más peso, más contaminación y mayor complejidad mecánica. Una posible evolución son los Vehículos Eléctricos de Autonomía Extendida (EREV), que funcionan primero con la batería y usan el motor de gasolina solo como generador. Marcas como Ford y Stellantis han anunciado camionetas EREV, aunque aún no están a la venta.

Mientras tanto, las redes de carga para vehículos eléctricos puros continúan expandiéndose. Es posible que, para cuando los fabricantes produzcan PHEV y EREV en grandes volúmenes, los conductores ya no necesiten la «manta de seguridad» de un motor de gasolina.
Conclusión: Un Concepto Ingenioso que Falla en la Práctica
Los vehículos híbridos enchufables podrían haber sido una solución ingeniosa sobre el papel, pero la evidencia demuestra que están fallando en cumplir sus promesas en el mundo real. Sin un cambio en el comportamiento del conductor o en el diseño de los vehículos, su contribución a la reducción de emisiones y a la transición eléctrica seguirá siendo limitada.