Las grandes empresas de inteligencia artificial han implementado estrictos programas de verificación y guardrails para evitar que sus modelos sean utilizados por hackers maliciosos. Sin embargo, estas limitaciones están perjudicando el trabajo de los defensores de redes legítimos y de los investigadores de ciberseguridad ofensiva, según múltiples expertos del sector.
El caso de Anthropic y sus modelos Mythos y Fable
En junio, el gobierno de Estados Unidos impuso restricciones de control de exportaciones a los modelos Mythos y Fable de Anthropic, luego de un informe que afirmaba que era posible eludir las guardrails diseñadas para prevenir ciberataques. Las restricciones se levantaron posteriormente: Fable 5 regresó al acceso general el 1 de julio, mientras que Mythos 5 solo está disponible para organizaciones estadounidenses verificadas como parte del proceso de revisión gubernamental.
Críticas de los investigadores a los programas de acceso vigilado
Tanto Anthropic como OpenAI ofrecen programas de acceso especial para investigadores de ciberseguridad, pero han sido ampliamente criticados. Mark Dowd, reconocido investigador de seguridad, dijo en un podcast:
“No me siento cómodo de que estas grandes empresas tomen decisiones arbitrarias sobre lo que es seguro en seguridad y lo que no”.
Dowd, que ha pasado décadas encontrando y vendiendo zero-days a gobiernos, reconoció que su trabajo puede hacerlo parcial, pero no está solo.
El dilema ofensivo vs. defensivo
Chris Anley, científico jefe de NCC Group, explicó que pedir a un modelo de IA que intente explotar un bug es un paso clave para confirmar una vulnerabilidad real. Pero si una guardrail provoca que el modelo se niegue a responder, perjudica a los defensores. “Es como un martillo –dijo Anley–. No se puede construir una casa sin un martillo. Definitivamente es una herramienta, pero también irreduciblemente un arma”. Cuando él y sus colegas encuentran tales bloqueos, recurren a modelos open source sin guardrails.
Alternativas y consecuencias de las restricciones
Paolo Stagno, CTO de Crowdfense, afirmó que las empresas de IA “tratan a los clientes como niños que necesitan supervisión”. Stagno y su equipo usan modelos frontera solo para ingeniería inversa, evitando la nube por riesgo de filtración de datos. Prefieren modelos open source locales. Por su parte, Giuseppe Cali, investigador de zero-days, dijo que las guardrails no afectan su trabajo porque no usa IA para tareas ofensivas; la emplea para ingeniería inversa y construir herramientas auxiliares. “Sigo queriendo ser dueño del descubrimiento real de bugs y de la weaponización”, señaló.
Un investigador anónimo de un fabricante de componentes para smartphones indicó que su empresa no está en el programa CVP de Anthropic, por lo que las herramientas son casi inútiles debido a las estrictas guardrails. “Si detecta que estamos haciendo algo relacionado con seguridad, simplemente se detiene y no es utilizable”, dijo.

Inconsistencia y presión hacia modelos extranjeros
Chris Thompson, CEO de RemoteThreat y fundador de Offensive AI Con, señaló que las guardrails son inconsistentes y obligan a los investigadores a “pasar tiempo negociando con el modelo en lugar de trabajar en el programa de seguridad”. Como resultado, los investigadores se ven empujados hacia modelos open source chinos como GLM, que no tienen restricciones. “Tienes investigadores responsables siendo alejados de sistemas gobernados por EE.UU. hacia sistemas extranjeros”, advirtió Thompson, quien considera que las guardrails causan más daño que beneficio.
En lugar de endurecer las restricciones, Thompson pide a los laboratorios de IA frontera que abran sus programas, proporcionen acceso responsable y responsabilicen a quienes abusan de las herramientas. De lo contrario, argumentó, los defensores perderán la carrera de la IA. “Hay una gran tormenta que se avecina. Una gran ola de ataques que ocurrirán a velocidad y escala como nunca antes”, concluyó. “Pero las mismas firmas de consultoría de seguridad e investigadores legítimos que intentan marcar la diferencia están siendo sofocados ahora”.