Decisión judicial contra la ley de ‘adoctrinamiento’
Un tribunal federal bloqueó parcialmente la controvertida ley de Florida conocida como “Stop WOKE Act”, que restringía la enseñanza de ciertos conceptos relacionados con raza, género e identidad en universidades públicas. La mayoría de un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones del 11° Circuito determinó que la ley constituye una “discriminación indebida de puntos de vista”.
Detalles de la ley bloqueada
La legislación, inicialmente denominada Stop WOKE Act y posteriormente renombrada Individual Freedom Act, apuntaba a la promoción de ocho conceptos, entre ellos la idea de que una raza, color, origen nacional o sexo es superior a otro, o que alguien debe ser tratado peor por actos pasados de su grupo identitario. La ley se aplicaba a instituciones educativas y empresas, aunque el fallo se limita a las universidades públicas.

Opinión mayoritaria y disidencia
La jueza Britt Grant, acompañada por el juez Charles Wilson, escribió en la opinión mayoritaria:
“Florida busca privar a los profesores universitarios públicos —y por extensión a sus estudiantes— de la capacidad de involucrarse plenamente con ideas que, para bien o para mal, son muy populares en algunos círculos académicos. Escuchar una idea con la que no estás de acuerdo no es discriminación; es una oportunidad para presentar una idea mejor, o incluso cambiar de opinión”.
Por su parte, la jueza Barbara Lagoa disintió, argumentando que la Primera Enmienda no obliga a que todos los puntos de vista merezcan el respaldo estatal. Grant y Lagoa fueron designadas durante el primer mandato del presidente Donald Trump, mientras que Wilson fue nombrado por el demócrata Bill Clinton.
Reacciones y contexto
La decisión del 11° Circuito respalda un fallo previo de un tribunal inferior que ya había bloqueado partes de la ley. El estado de Florida había argumentado que permitía la discusión de los conceptos, pero podía restringir su promoción porque los profesores son empleados estatales. El fallo representa un revés para los defensores de la ley, quienes la presentaban como una medida contra la discriminación.
La imagen de portada muestra a un orador frente a manifestantes con carteles como “STOP WOKE” y “NO CRT”, reflejando la oposición pública a ciertas enseñanzas académicas en Florida.