En una votación unánime pero tensa, la Junta Escolar de Miami-Dade aprobó el miércoles un acuerdo que permite a la red de escuelas chárter Success Academy —respaldada en parte por el multimillonario Ken Griffin— operar aulas en cinco escuelas secundarias del distrito.
Un cambio sin precedentes
Este acuerdo, el primero en su tipo, marca un giro tectónico para el distrito escolar más grande de Florida. Hasta ahora, las escuelas chárter funcionaban en sus propias instalaciones, no en propiedades del distrito. Con la aprobación, Miami-Dade se sitúa en el centro del debate sobre las leyes “School of Hope”, que obligan a los distritos a ceder espacios en escuelas subutilizadas o de bajo rendimiento a operadores chárter autorizados.
Detalles del acuerdo
El convenio permite a Success Academy ubicarse en las escuelas Hialeah-Miami Lakes, Homestead, Miami Jackson, North Miami y Westland-Hialeah. Según documentos de la reunión, el operador inscribirá inicialmente a 186 estudiantes en los cinco campus, con inicio tentativo en agosto de 2027.
A diferencia de los modelos tradicionales, Success Academy operará dentro de las escuelas del distrito, compartiendo instalaciones como aulas, cafeterías y áreas comunes. Esta estructura convierte a Success Academy en el primer “Operador Hope” autorizado por el estado en alcanzar un acuerdo de co-ubicación con Miami-Dade, un distrito calificado como “A” que atiende a más de 300,000 estudiantes.
Financiamiento y costos compartidos
Como ocurre con todas las chárter de Florida, el financiamiento sigue al estudiante. Cada niño que se matricule en Success Academy llevará consigo los fondos estatales por alumno, redirigiendo recursos que antes iban al distrito. A cambio, Success Academy pagará a Miami-Dade $700 por estudiante para cubrir costos compartidos como servicios de custodia y uso de cafetería. Sin embargo, funcionarios del distrito señalan que esa cantidad difícilmente compensará la carga financiera y operativa, especialmente ante la caída de matrículas en las escuelas públicas tradicionales.
Reacciones divididas
La votación del miércoles culminó una reunión pública tensa. Varios miembros de la junta criticaron el escaso tiempo para revisar el acuerdo de casi 200 páginas, recibido la víspera de la votación tras meses de negociaciones a puertas cerradas. El miembro del Distrito 3 Joe Geller, demócrata, expresó: “No seremos tratados como marionetas. Este es un contrato enorme que nos arrojaron encima”.
Por su parte, el superintendente Jose Dotres defendió el cronograma, señalando un plazo de 60 días establecido por la ley estatal. Advirtió que más demoras podrían haber provocado acciones legales por parte de Success Academy, poniendo en riesgo concesiones ya obtenidas, como la revisión anual del acuerdo. “Nunca hemos entrado en este mundo. Ha sido un viaje complejo y difícil”, reconoció Dotres.
La vicepresidenta Monica Colucci, republicana, defendió la expansión chárter: “Las escuelas chárter no son enemigas en este estado. Son competencia. Debemos trabajar con ellas y quizás aprender de sus éxitos”.

Preocupaciones de la comunidad
El temor a una erosión de la autonomía local marcó la reunión. Padres, maestros y representantes sindicales expresaron su oposición, enfocándose en la falta de participación comunitaria para decidir dónde pueden instalarse las chárter. Mindy Grimes-Festge, secretaria de United Teachers of Dade, el sindicato más grande del distrito, declaró: “No es solo una decisión política. Es un cambio en cómo se toman las decisiones. El estado decide, el distrito absorbe el costo y la comunidad —incluso esta junta— tiene supervisión limitada”.
Un posible precedente
El acuerdo podría abrir la puerta a más operadores. Varios grupos chárter ya han mostrado interés en acceder a espacios en decenas de escuelas de Miami-Dade. Mientras tanto, el distrito y Success Academy deberán navegar un camino inédito, con la mira puesta en agosto de 2027 para la incorporación de los primeros alumnos.