El ‘efecto Trump’ y el escándalo de fondos públicos enfrian sus aspiraciones

Fuentes republicanas cercanas al proceso revelan que Casey DeSantis estaría reconsiderando su posible candidatura para suceder a su esposo Ron DeSantis como gobernadora de Florida en 2026.
Obstáculos clave en el camino
- Endoso de Trump: El respaldo temprano de Donald Trump al congresista Byron Donalds en la primaria republicana.
- Escándalo Hope Florida: Investigación legislativa sobre el desvío de $10 millones de fondos Medicaid a organizaciones vinculadas a su fundación.
- Sondeo desfavorable: Donalds lidera por 19 puntos porcentuales en encuestas recientes.

La tormenta perfecta
El reportaje de marzo sobre el manejo de fondos públicos por parte de Hope Florida Foundation desató críticas bipartidistas. James Uthmeier, exjefe de gabinete del gobernador, aparece vinculado al movimiento de dinero hacia un PAC político.
«Si alguien puede cerrarle la puerta a un desafío contra Donalds, ese es James Blair»
– Barney Keller, operador republicano
Factores determinantes
- Recaudación récord: Donalds acumuló $15 millones en solo 45 días.
- Rencores políticos: La Casa Blanca mantiene una «rivalidad sangrienta» con los DeSantis según lobistas.
- Historial presidencial: La fracasada campaña de Ron DeSantis contra Trump en 2024 sigue afectando su capital político.

¿Última carta?
Analistas sugieren que Casey DeSantis podría postergar su decisión hasta otoño, esperando que:
- El escándalo Hope Florida pierda relevancia
- Surjan debilidades en la campaña de Donalds
Sin embargo, figuras como Roger Stone, aliado de Trump, son contundentes: «Casey DeSantis será derrotada ignominiosamente».