Protestas de fe frente a la justicia retributiva
En la víspera de la primera ejecución programada en Florida para 2026, iglesias y personas de fe en todo el estado han alzado su voz en oposición a la pena de muerte, un tema que consideran contrario a sus creencias religiosas y morales.

Una campaña desde el púlpito
Este lunes 9 de febrero de 2026, la Reverenda Laurie Hafner, pastora principal de la Coral Gables Congregational United Church of Christ, junto a defensores del grupo nacional Death Penalty Action, lanzaron una campaña en Florida para instar a las personas de fe a pronunciarse contra la pena capital.
“Nuestra fe está enraizada en un Dios de justicia restaurativa, no de retribución”, declaró Hafner, cuya denominación se opone a la pena de muerte desde 1969.
Tras una conferencia de prensa frente a su iglesia en Coral Gables, un pequeño grupo tocó una campana histórica —la misma usada antes de las ejecuciones en Delaware— en solidaridad con los condenados a muerte.
La voz de una sobreviviente
SueZann Bosler, hija de un ministro asesinado en Opa-Locka en 1986 y cofundadora de la organización Journey of Hope from Violence to Healing, compartió su testimonio. A pesar de ser víctima, trabajó más de una década para evitar la sentencia de muerte para el asesino de su padre.
“¿Por qué, Gobernador DeSantis, por qué ejecuta a personas que matan para mostrarnos a los floridanos que matar está mal?”, cuestionó Bosler.
Contexto de ejecuciones aceleradas
Las protestas estatales ocurren mientras Florida incrementa las ejecuciones bajo el gobernador Ron DeSantis. La primera de 2026 es la de Ronald Heath, de 64 años, programada para el 10 de febrero en la Prisión Estatal de Florida en Raiford.
- Ejecuciones en 2025: 19, casi el doble del promedio nacional.
- Edad promedio de los ejecutados: 60 años.
- Crímenes: Mayormente ocurridos en las décadas de 1980 y 1990.
DeSantis justificó el récord en noviembre, citando a las familias de las víctimas que “quieren ver justicia”.
Una campaña nacional de fe
La iniciativa “For Whom the Bells Toll” alienta a comunidades religiosas en todo el país a oponerse a la pena capital. Acciones similares están teniendo lugar esta semana en iglesias católicas, luteranas y bautistas en Winter Park, Orlando, Jacksonville y otras ciudades de Florida.
Abraham Bonowitz, director ejecutivo de Death Penalty Action, enfatizó que la campaña también pide orar por las víctimas y sus familias, argumentando que la pena de muerte retrasa el proceso de sanación.
El camino hacia adelante
Con tres ejecuciones ya programadas para 2026, el movimiento de oposición desde las iglesias de Florida busca un cambio hacia la justicia restaurativa, poniendo el foco en la compasión y la reconciliación por encima del castigo extremo.