Fermi Explorer: un paso histórico hacia las estrellas
Los fundadores de Starcloud, la startup que planea operar una flota de GPU en órbita, han presentado una nueva propuesta que busca marcar un hito en la exploración espacial: enviar una pequeña nave espacial en un viaje de 80.000 años hasta Alpha Centauri, la estrella más cercana a nuestro sistema solar.
La misión, denominada Fermi Explorer, se dio a conocer hoy como una organización sin fines de lucro y ya está solicitando socios, donaciones y asesoramiento para hacer realidad este ambicioso objetivo. Si todo sale según lo previsto, sería el primer objeto construido por humanos dirigido explícitamente a otra estrella y el sexto en abandonar nuestro sistema solar.

Una misión con tecnología probada
El equipo inicial de Fermi Explorer está formado por los fundadores de Starcloud Philip Johnston, Adi Oltean y Ezra Feilden, junto con el gerente de programas Garret Jameson. Han diseñado un plan que utiliza tecnologías espaciales ya disponibles para enviar una carga útil de 10 cm cuadrados y un peso de 1 kilogramo al espacio interestelar.
A diferencia de otros proyectos que buscan llegar a Alpha Centauri en una sola vida humana, Fermi Explorer apuesta por un enfoque realista: “Hemos elegido deliberadamente 80.000 años como la misión mínima viable”, explicó Johnston.
La paradoja de Fermi y el espíritu de exploración
La misión debe su nombre a la paradoja de Fermi, que intenta explicar por qué aún no hemos encontrado otras formas de vida inteligente en el universo. Según sus impulsores, el objetivo es lanzar esta misión con el espíritu de la exploración humana, lograr un primer histórico y poner a prueba los límites de esta paradoja.
“Me entusiasmé y luego me decepcioné”, dijo Johnston al recordar el proyecto Breakthrough Starshot. “Esa es la razón por la que estamos haciendo esta misión. Estamos decididos a lanzar algo en tres años”.
Distancias que desafían la imaginación
El mayor obstáculo para la exploración interestelar siempre ha sido la inmensidad del espacio. La sonda Voyager, lanzada en 1977, se encuentra actualmente a unos 26.000 millones de kilómetros de la Tierra. Sin embargo, Alpha Centauri está a 41 billones de kilómetros de distancia.
En 2016, la organización sin fines de lucro Breakthrough Starshot, fundada por Yuri Milner y respaldada por Mark Zuckerberg, propuso un esfuerzo multimillonario con un sistema de propulsión láser para llegar a Alpha Centauri en veinte o treinta años. El proyecto colapsó en 2025, pero el sueño sigue vivo.
Fermi Explorer toma el camino opuesto: en lugar de impulsar la frontera de la tecnología, el objetivo es usar lo que ya tenemos para hacer algo concreto.
Plan de vuelo: lanzamiento en 2029
La misión tiene un costo estimado de 15 millones de dólares y está prevista para 2029. El plan incluye lanzar la nave como parte de un cohete compartido y utilizar propulsión eléctrica de baja potencia para impulsar el vehículo a través de una serie de órbitas que finalmente lo dejarán en trayectoria hacia Alpha Centauri.
Se espera que la nave permanezca activa durante aproximadamente 12 años antes de entrar en una fase final de crucero hacia el otro sistema solar.
Un mensaje para el futuro
Fermi Explorer está solicitando proveedores para construir el vehículo, financiamiento para pagar su desarrollo y cargas útiles científicas y artísticas para enviar, inspiradas en los sensores y el Disco de Oro que llevaba la sonda Voyager de la NASA, la primera nave espacial humana en abandonar nuestro sistema solar.
Johnston se mostró optimista sobre la durabilidad de la nave: “Si un hueso de dinosaurio puede durar 200 millones de años, una caja de metal puede sobrevivir fácilmente al entorno de radiación que esperamos durante 50.000 años”. Añadió que no planean encender la nave al final de los 80.000 años, sino que esperan que una futura civilización humana la intercepte.