La euforia de la inteligencia artificial esconde una profunda división en resultados
El ambiente en torno al actual auge de la inteligencia artificial no es del todo positivo, incluso dentro de la propia industria tecnológica, según una extensa publicación en redes sociales del socio de Menlo Ventures, Deedy Das.
Das describió San Francisco como «bastante frenético en este momento», y señaló que «la división en los resultados es la peor que he visto». Utilizando un cálculo aproximado, proyectó que hay alrededor de 10,000 personas —fundadores y empleados de empresas como OpenAI, Anthropic y Nvidia— que han alcanzado una «riqueza de jubilación muy por encima de los 20 millones de dólares», mientras que el resto se preocupa de que «pueden trabajar toda su vida en un empleo bien remunerado (pero inferior a 500.000 dólares) y nunca llegar a esa cifra».

Despidos e incertidumbre profesional
Según Das, los despidos están en pleno apogeo y «muchos ingenieros de software sienten que su habilidad de toda la vida ya no es útil». Esto ha generado confusión sobre las mejores trayectorias profesionales y «una profunda malestar sobre el trabajo (y su futuro)».
«La misma tecnología es tanto el billete de lotería como la cosa que se está comiendo tu opción de respaldo.»
Reacciones encontradas en redes
La publicación de Das provocó reacciones en X. El emprendedor Deva Hazarika argumentó que «la mayoría de las personas en esta publicación son increíblemente afortunadas y simplemente pueden elegir ser felices». Otro usuario señaló que es «bastante novedoso y también un poco desagradable» que en este ciclo la misma tecnología sea tanto el boleto ganador como el factor que elimina el plan B.
Esta dualidad refleja la brecha creciente en Silicon Valley: mientras unos pocos acumulan riquezas sin precedentes, la mayoría de los trabajadores tecnológicos enfrentan una realidad laboral cada vez más incierta. Las perspectivas de empleo para los ingenieros de software se han convertido en un tema central de debate, con muchos preguntándose si su formación sigue siendo relevante en la era de la IA.
En resumen, el boom de la inteligencia artificial está generando una división de resultados que impacta tanto en la riqueza como en las perspectivas de empleo, creando un escenario de contrastes que define el actual momento de la industria tecnológica.