Capitán acusado tras choque que cobró la vida de tres niñas en Biscayne Bay
El capitán del remolcador que empujaba una gran barcaza de construcción, la cual chocó contra un velero lleno de campistas de verano, ha sido acusado por la muerte de tres niñas ocurrida el pasado verano.
Detalles de la acusación
Yusiel Lopez Insua, de 46 años, fue acusado de homicidio negligente de marineros por operar la barcaza con visibilidad obstruida y sin asignar un vigía adecuado, según un documento presentado en el tribunal federal el martes. Enfrenta hasta 10 años de prisión si es declarado culpable.
Los fiscales también indicaron que el teléfono celular de Insua estaba desbloqueado en la caseta de mando y que estaba «en mercados de internet, incluso en el momento en que ocurrió la colisión». Su vista estaba obstruida por la carga, una caseta y una grúa en la barcaza.
Víctimas del trágico accidente
Las niñas fallecidas son Mila Yankelevich, de 7 años, Erin Victoria Ko Han, de 13 años, y Arielle ‘Ari’ Mazi Buchman, de 10 años. Quedaron atrapadas bajo la barcaza enredadas en los restos del velero de 17 pies Hobie Getaway después del choque, y murieron por ahogamiento.
En el velero también se encontraban un consejero de campamento de 19 años y otros dos niños, de 7 y 8 años, quienes sobrevivieron. Todos asistían a un campamento del Miami Yacht Club en el momento del fatal accidente, que ocurrió alrededor de las 11 a.m. del 28 de julio.
Circunstancias del choque
Insua operaba un remolcador de 25 pies que empujaba una barcaza de construcción de 108 pies de largo y 149 toneladas brutas. Formaban parte de una tripulación que desmontaba un muro de contención en una casa de Star Island, y transportaban escombros de concreto a un lote vacío en Di Lido Island en Miami Beach.
La zona de Biscayne Bay por donde transitaba el remolcador es conocida por estar concurrida con veleros, e Insua había tenido varios «casi accidentes» en los días previos al choque. En la barcaza había dos tripulantes, pero ninguno estaba asignado como vigía.
El documento de acusación también señala que el velero perdió la propulsión eólica, e Insua no revirtió el curso ni redujo la velocidad antes de chocar contra la pequeña embarcación.

Consecuencias legales y demanda
Los padres de las tres niñas fallecidas demandaron a Waterfront Construction, la compañía de Miami dueña del remolcador y la barcaza. El dueño de la empresa, Jorge Rivas, no ha sido acusado en relación con el accidente.
Según la demanda, el velero fue una de las primeras embarcaciones en salir del muelle del Miami Yacht Club cerca de la MacArthur Causeway y dirigirse al este en Biscayne Bay hacia Hibiscus Island esa mañana. El clima estaba despejado y el agua tranquila, pero la barcaza «no hizo ningún intento por reducir la velocidad o cambiar su curso», alega la demanda.
La investigación continúa y se esperan más actualizaciones sobre el caso.